U.S. bans business with more Cuban companies

LA HABANA, 4 de junio (Reuters) El gobierno de Trump amplió el miércoles su lista de entidades cubanas que los estadounidenses tienen prohibido hacer negocios,con incluir la corporación financiera que maneja las remesas de los Estados Unidos al país.

Fincimex, de propiedad militar, es el principal socio cubano de las compañías extranjeras de tarjetas de crédito y la firma de transferencia de dinero Western Union, que los cubanos en los Estados Unidos han utilizado durante dos décadas para enviar dinero a sus seres queridos en la isla caribeña.

Esas remesas son aún más necesarias ahora que la pandemia de coronavirus está empeorando la perspectiva económica ya sombría de Cuba, deteniendo la industria turística clave.

Un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que la medida fue diseñada para detener el flujo de remesas a través de instituciones financieras controladas por militares y el flujo de divisas al gobierno.

El gobierno de Trump estaba desafiando a Cuba para que identificara otra compañía no afiliada a su ejército con la que las compañías financieras estadounidenses pudieran trabajar, o para crear una, dijo John Kavulich, presidente del Consejo Económico y Comercial de Estados Unidos y Cuba.

«Si Cuba se niega, la administración Trump está preparada para cesar las remesas», dijo.

Señaló que un alto funcionario le había dicho que la sanción era «un regalo de cumpleaños para Raúl Castro», el líder del Partido Comunista de Cuba, que cumplió 89 años el martes.

Las nuevas regulaciones que implementan la sanción serán observadas de cerca. Existe la posibilidad de que las empresas estadounidenses existentes con Fincimex puedan ser protegidas.

Una portavoz de Western Union dijo que la compañía estaba investigando la medida, pero no pudo comentar de inmediato.

«El gobierno de Estados Unidos continúa actuando como un estado deshonesto», dijo en Twitter el director general de asuntos estadounidenses del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossio.

La administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dice que está endureciendo el embargo comercial de hace décadas sobre Cuba, desentrañando al detente 2014-16 de su predecesor Barack Obama, para presionar al gobierno a llevar a cabo una reforma democrática.

En privado, los funcionarios dicen que ven este enfoque duro hacia Cuba como un medio para ganarse el favor de la gran comunidad cubanoamericana en el sur de Florida, un estado considerado vital para las posibilidades de reelección de Trump en noviembre.

Pero esta acción podría ser contraproducente, dicen los analistas, ya que dañará abiertamente a los familiares de cubanoamericanos, cubanos comunes, más que al gobierno cubano.

«Es lamentable y contraproducente que las sanciones de Estados Unidos también incluyan remesas», dijo Pavel Vidal, un ex economista del banco central cubano que enseña en la Universidad Javeriana Cali de Colombia.

Los cubanos en tiempos normales al menos podrían depender del dinero traído al país en persona, pero el gobierno suspendió los viajes aéreos en marzo en un intento por frenar la propagación del coronavirus.