«Vienen tiempos duros», afirma Díaz-Canel… “¿Más todavía?”, cabe preguntarse

“Hard times are coming,” says Díaz-Canel… “Even more so?”, one might ask

LA HABANA, 23  mar. Uno pensaría que apagones de 18 horas, escasez de alimentos y salarios casi inexistentes para pagar productos que el Estado vende en una moneda con la que no paga, sería suficiente para hablar de tiempos difíciles. Pero no. Para el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, todavía “vienen tiempos duros”.

Antes de que los puristas se “ericen”, la frase completa: “Vienen tiempos duros, pero de los tiempos duros vamos a salir trabajando”.

Tal afirmación llegó en Songo La Maya, un municipio de Santiago de Cuba que visitó esta semana el presidente justo después de las protestas en esa provincia oriental.

En Santiago los apagones no han cesado desde el 2021 y en parte las protestas llegaron por su causa. Pero si los presentes se sorprendieron con su vaticinio, para el presidente también habría una sorpresa y no precisamente grata: durante su visita un joven le cuestionó si él sabía “que gracias a que venía hoy les pintaron La Maya hace una semana”.

Díaz-Canel trató de salir airoso respondiendo: “si yo supiera que cada vez que voy a un lugar van a pintarlo, estaría todos los días en todos los lugares”.

Bueno, incluso en el extrañísimo caso de que no lo supiera, ya lo sabe, habrá que esperar a ver qué hace ahora, si regañar a los funcionarios por las visitas engañosas y preparadas, o no bajarse del carro yendo de provincia en provincia. Por si se lo preguntaban, la prensa estatal hizo mutis.

Los tiempos duros… ¿todavía más?

Cuba atraviesa una difícil situación hace años que, lejos de aliviarse, ha ido de mal en peor tras la pandemia y las decisiones del Gobierno.

Las máximas autoridades del país persisten en que el bloqueo es el principal obstáculo para el desarrollo, pero tras las incongruencias de los llamados lineamientos y después del desastre que supuso el reordenamiento monetario, lo cierto es que si Cuba flota es por cuestiones geofísicas, no por mérito propio.

Díaz-Canel indicó en 2018 que en 10 años podría solucionarse el problema de la vivienda en Cuba, pero el país está ahora más lejos que cuando empezó dicho plan.

Se habló también de proyecciones para el turismo pero el sector sigue siendo ineficiente y la cantidad de visitantes extranjeros continúa por debajo de la de 2018. Eso sí, se han construido decenas de hoteles para mantener vacíos y consumiendo recursos.

En lo que a la alimentación y a la producción respecta, Cuba produce en 2024 menos que en 2019 y 2020 en casi todos los rubros, de acuerdo con datos aportados por Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; y la canasta básica depende casi totalmente de las importaciones.

Además, el problema es que la canasta básica de un mes no alcanza para alimentar a una persona ni siquiera por una semana y en los mercados la comida es cada vez más cara.

¿Cómo se puede hablar entonces de “tiempos duros”, si los que se están viviendo son insoportables para millones de cubanos? Fácil: como mismo habló el presidente en abril de 2019, a inicios de 2020, a mediados de 2023 y en otros tantos momentos en que se volvió titular de la prensa.

En todas esas ocasiones Díaz-Canel dijo que venían tiempos difíciles y de importantes y complejas tareas revolucionarios para salir adelante y para perfeccionar el modelo económico y social, y en todas esas ocasiones, no se trató sino de un discurso más, sin soluciones reales.

No decía mentira, venían dificultades, pero lo que necesitan los países no son videntes sino respuestas y acciones con resultados positivos.

En 2019 llegó a decir el mandatario que “no es momento para lamentaciones”. Y aquí estamos, en marzo de 2024, sin combustible, sin transporte, sin acceso a muchos medcamentos, ni a productos e insumos de primera necesidad, sin alimentos… cabe preguntarse si ya se puede empezar a lamentar la gente o si todavía habrá que seguir, como en los 90, flacos y ojerosos del hambre pero calladitos, viviendo de promesas y de remesas procedentes del cruel imperio.

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