LA HABANA, 29 sept. Hay en la capital de Cuba, un sitio patrimonial que resguarda un museo poco convencional y sumamente moderno. Un lugar donde todo se puede tocar y sentir. Lo que la mayoría conoce como el Palacio del Segundo Cabo es hoy el Centro de Interpretación para las Relaciones Cuba-Europa.


Lo que es casi una ley en cualquier museo de la Habana o de Cuba, en el Palacio del Segundo Cabo ha sido desterrado completamente. Eso de que en un museo se mira y no se toca aquí no se aplica en lo absoluto. Muchos años han pasado para que el Palacio del Segundo Cabo, un inmueble patrimonial, se convirtiera en un museo de nuevo tipo.

La idea es contar cómo han sido las relaciones entre el viejo continente y la Mayor de las Antillas, y cómo esa relación ha definido la identidad de los cubanos. Lo más trascendental del sitio es la manera de contar esos lazos y lo hace a través de las nuevas tecnologías y de la interacción con modernos equipos, mesas y pantallas multitáctiles. Hay materiales audiovisuales, paneles con infografías, viajes virtuales a través de la tecnología 3D y una mediateca.

Sala Medium del Palacio del Segundo Cabo en La Habana Son 14 salas y la historia se cuenta a través de temas como la arquitectura, la literatura, la música o la cartografía. Un túnel del tiempo contextualiza la historia de Cuba en la del mundo, fundamentalmente en su relación con Europa y sus grandes acontecimientos.Un museo de nuevo tipo en La Habana

Otro atractivo es la recreación de uno de los camarotes del barco santa María, con el que llegó Colon a América y donde se puede sentir y oler el mar, y crónicas de viajeros que nos cuenta cómo era esa habana colonial que por la lógica del tiempo no vivimos. Una magnífica sala de música nos invita a bailar y disfrutar cuánto sabemos de las sonoridades de la Isla.

Pero, el hecho de que el edificio muestre esa relación con Europa no es casual. Parecía predestinado a hacerlo desde su misma construcción. Exponente del barroco en cuba, es testimonio del nacimiento de la arquitectura civil pública en la isla. Fue edificado en 1772 como parte del mejoramiento urbano entorno a la plaza de armas y su construcción duró casi veinte años. Inicialmente serian cuatro obras alrededor de ella, pero solo se terminaron dos: esta y el palacio de los capitanes generales.

Fue Casa de Correos, lo cual hizo de La Habana el centro de comunicación postal entre Europa y las colonias iberoamericanas. Fue, entre otras cosas, Oficina y Residencia del Segundo Cabo, quien fungía como vice-capitán general de Cuba, de ahí que se le conozca como Palacio del Segundo Cabo. A principios del siglo XX fue sede del Senado de la República y Tribunal Supremo de Justicia.

Después de 1959, radicó aquí la Academia de Historia, de la lengua, el Ministerio de Cultura y la sede del Instituto Cubano del Libro. De toda su historia aún hay vestigios. En la sala gabinete, hay un cristal estructural que muestra los antiguos drenajes del edificio, un óculo que marca hasta donde llegaban los límites del inmueble y en otro espacio, quedan los ladrillos originales.Un museo de nuevo tipo en La Habana

Un edificio restaurado gracias a los proyectos de cooperación internacional desarrollado por la Oficina del Historiador de la Habana, la Unión Europea y la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) que abrió como Centro de Interpretación en 2017. Un Museo de nuevo tipo en La Habana, que nos cuenta la historia de quienes somos, cómo nos vieron y cómo ha sido definida la identidad que quienes vivimos en esta ciudad.
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