Un desembarco de arte ruso en La Habana
LA HABANA, 4 junio (PL) Un grupo de pintores prepara un desembarco artístico en La Habana para, en un apretado plazo de 10 días, tomar todo el néctar de su tradición, modernidad, alma del pueblo cubano y los encantos por su 500 cumpleaños.

Vladimir Anisimov, miembro de la Academia de Artes de Rusia, es el principal promotor de esta misión de buena voluntad que reúne, además, a los pintores Maria Pereiaslavets, Elena Mach, Olga Yausheva, Alla Polkovnichenko, Oleg Tyrkin y Anna Bosko.

La misión es la segunda de este tipo, pues ya en 2002, en tiempos, como afirma Animisov, del entonces embajador cubano en Rusia Carlos Palmarola, se organizó la primera expedición.

Solo de mirar el taller de Anisimov, quien en su momento recibió una beca ‘Lenin’ para cursar estudios de arte, es posible ubicarse en casi la mitad del mundo, no solo con pinturas, sino con esculturas, trofeos de más de 40 países en los que ha estado.

 Un desembarco de arte ruso en La Habana

Toma su tiempo para conversar con este corresponsal de Prensa Latina, pues aunque desanduvo medio mundo, sobre todo el asiático, cuando llegó a Cuba se enamoró al instante y desde entonces embulla o reta a otros colegas a conocer la Perla de Las Antillas.

Así se llamó el álbum, del cual fue coautor editado en 2017. Pensábamos entregárselo a Fidel Castro personalmente, pero su desaparición física lo impidió, declaró en su momento Anisimov, en alusión a una publicación con obras de más de 30 pintores.

En esta ocasión, aunque aspiran hacer retratos de personalidades cubanas del estado y las artes, se antoja la misión de mostrar la imagen del cubano, en especial, el que habita en la Habana del medio milenio, de los discursos y de la resistencia. Un desembarco de arte ruso en La Habana

Nosotros creamos en 1992 la Oficina de las Expediciones Creadoras. Una institución como esa difícilmente exista en otras partes del mundo, pues nos dedicamos a organizar visitas de artistas plásticos por diferentes partes del orbe, comentó.

Para nuestro entrevistado, no se trata solo de hacer paisajes en lugares tranquilos, pues también organizan viajes a focos de conflicto como ocurrió en su tiempo en las protestas de Egipto o la guerra en Afganistán, cuando atacan epidemias y otros sucesos.

Desde su fundación, hemos llevados unos 700 pintores a más de 40 países de todos los continentes, declaró Anisimov.

En esta ocasión se trata de un pequeño, pero muy profesional equipo que tiene la misión de regresar a Rusia y promover los lazos históricos de ambos países, sobre todo, para las nuevas generaciones.

De ninguna forma podemos permitir que se pierda el legado de los lazos históricos, sinceros y de amistad entre cubanos y rusos, considera el experimentado artista plástico, quien se dispone a organizar una tercera expedición, en este mismo año, a la isla.

En un momento del intercambio, Anisimov destierra los temores y confiesa que busca una obra con mayor carga ideológica, pues los tiempos son de definiciones. Además, considera que la visita de los pintores puede abrir aún más las puertas de cooperación.

La tarea consiste en dejar una vacuna con sabor a Cuba para que nuevas generaciones de pintores se sientan atraídas por reflejar a ese país en sus obras. Para eso también contamos con la ayuda de nuestro amigo y periodista Alexander Moiseev, declaró el pintor.

Por cierto, ya hay algunos adelantos como el retrato de la cubana Irene Rodríguez, directora de un grupo de baile español que brindó su imagen para, de la mano y pincel de Olga Yausheva, quedar como uno de los primeros cuadros de la nueva serie de Cuba.

La visita se produce a poco de cumplirse los 120 años de nexos diplomáticos entre Cuba y Rusia, aunque fue después del triunfo de la Revolución, en 1959, que esos vínculos se desarrollaron a toda su capacidad, recuerda el organizador de la nueva expedición.

Quizás el primer de los artistas plásticos rusos en reflejar a Cuba fue Vasili Vereschaguin, quien entre 1901 y 1902 visitó a ese país en tres ocasiones, mientras los primeros, tras la Revolución, fueron Piotr Ossovsky y Viktor Ivanov, en 1960.

Luego se le unieron otros pintores de la época soviética. Ahora solo queda esperar por los resultados de esta segunda expedición de la época moderna rusa, cuyos trabajos serán mostrados en exposiciones aquí y en Cuba, antes de conformar un álbum.

La Perla de Las Antillas, con sus matices de paisajes, tradiciones, culturas y de su pueblo, espera por quienes buscan reflejarla en obras que la inmortalicen.