Tras los ataques acústicos contra su personal, la Embajada de Canadá en Cuba paralizó sus servicios

LA HABANA, 9 mayo La Embajada de Canadá en La Habana anunció el miércoles la suspensión de la mayor parte de sus servicios y actividades, entre ellos, los trámites para visas de turismo, trabajo y entrevistas para la residencia permanente.

De acuerdo con un artículo de El Nuevo Herald, la medida es consecuencia de la reducción a la mitad del personal diplomático después de los problemas de salud que presentaron varios de los funcionarios como consecuencia de supuestos ataques acústicos contra la sede diplomática. Entonces, EEUU -afectado por el mismo episodio- decidió retirar a todo el personal “no esencial” de su embajada en La Habana.

Hasta el momento, Canadá confirmó 14 casos de problemas de salud de origen desconocido registrados desde principios del 2017. Del lado estadounidense, 26 empleados de la embajada en la isla fueron afectados.

“Si se encuentra en Cuba y necesita proporcionar sus datos biométricos (huellas y fotos) como parte de su solicitud, tendrá que viajar a un Centro de Solicitud de Visas (CSV) fuera del país”, explica la embajada en una publicación en sus redes sociales.

Sin embargo, aclara, la embajada permanecerá abierta para trámites de pasaportes canadienses, certificados de ciudadanía y solicitudes de documentos de viaje para residentes permanentes. Además, los que ya habían iniciado trámites de residencia permanente en la sede consular serán transferidos a las oficinas de visas de Inmigración canadiense (Immigration, Refugees and Citizenship Canada, IRCC) en la Ciudad de México.

“Si solicita una visa de visitante, un permiso de trabajo o un permiso de estudio, le recomendamos que lo haga a través de su cuenta online.  También puede presentar una solicitud en papel en cualquier centro de solicitud de visa fuera de Cuba”, agrega el comunicado.

En abril del año pasado, Canadá decidió cambiar la clasificación de su embajada a “puesto no acompañado”, y les impidió a los familiares de los diplomáticos que viajarán a La Habana.

“Al mismo tiempo, revisaremos todos nuestros puestos diplomáticos en Cuba, con miras a equilibrar nuestro deber de atención a los miembros de nuestro personal y sus familias, con la necesidad constante de prestar servicios a los canadienses en Cuba, y promover y proteger Intereses canadienses allí”, explicó la Cancillería canadiense en aquel momento.

Desde abril del 2017, funcionarios de los EEUU y Canadá comenzaron a experimentar problemas de salud con síntomas como mareos, dolores de cabeza y falta de capacidad para concentrarse, entre otros.

A pesar de que en marzo de 2018 la Cancillería pidió una revisión de las instalaciones en Cuba y no se halló nada que pudiera provocar los síntomas a los diplomáticos, médicos canadienses y estadounidenses concluyeron que parte del personal desplegado en la isla podría padecer una lesión cerebral si permanecía en La Habana.

Estados Unidos decidió, en septiembre de 2017, retirar al 60% del personal de trabajo y paralizar la entrega de visas, y dejó en su sede de La Habana solo al personal esencial.

Cuba, por su parte, niega tener responsabilidad alguna en los daños a los funcionarios estadounidenses y canadienses. Según la Cancillería de la isla, se trata de un pretexto para entorpecer las relaciones con los Estados Unidos.
(www.infobae.com)