Todos en función del bienestar animal

LA HABANA, 5 mar.  La implementación del Decreto- Ley de Bienestar Animal deberá ser un trabajo conjunto entre Organismos de la Administración Central del Estado,

entidades, animalistas y la población en general, con el fin de lograr en el menor tiempo posible las condiciones que precisan los animales en el país.

La política de Bienestar Animal implica el desarrollo de un grupo de acciones que darán solución a 14 problemas identificados en la mayor de las Antillas, explicó este jueves Yobani Gutiérrez Ravelo, director del Centro Nacional de Sanidad Animal, en el espacio informativo Mesa Redonda.

Uno de los problemas que recoge la normativa es las fallas en la atención primaria de salud, lo cual conlleva un amplio aseguramiento desde el punto de vista material, financiero y de recursos humanos.

No obstante, la medicina veterinaria en Cuba no se va a privatizar, se mantiene el servicio en las empresas de la Agricultura, pero se incorpora un nuevo modelo de gestión económica a esta actividad.

Los trabajadores por cuenta propia podrán ofrecer ese servicio, bajo los controles estatales pues es preciso para garantizar la Sanidad Animal en el país, resaltó Gutiérrez Ravelo.

Como solución a otra de las problemáticas se trabaja en la creación de una red de farmacias de medicamentos veterinarios, y para su abastecimiento hoy se ejecutan 38 proyectos de investigación, principalmente desde el Grupo Empresarial Labiofam.

Además, se evalúan nuevas maneras con vistas a importar medicamentos ya sea desde empresas con ese fin en la nación, o incluso permitir a las personas naturales traerlos al país.

En aras de alcanzar un mayor bienestar animal se deben satisfacer necesidades básicas como que estén bien nutridos, que no reciban maltrato, tengan asistencia veterinaria adecuada, y se eviten los problemas que afectan su calidad de vida.

Orlando Díaz Rodríguez, director jurídico del Ministerio de Agricultura, destacó que están  en espera de la publicación del decreto-ley en la Gaceta Oficial de la República de Cuba, para pasados 90 días comenzar su implementación, aunque este tiempo se ha aprovechado en reforzar la capacitación y divulgación.

La unidad e integración en todo el proceso posterior a la aprobación de la normativa es indispensable, no solo porque forma parte de los valores de la nación sino porque establecer un sistema de trabajo conjunto y permanente logrará llevar a cabo lo recogido en el texto jurídico, refirió.

Nora García Pérez, presidenta de la Asociación Cubana de Protección de Animales y Plantas (Aniplant), concordó en que trabajar unidos es la mejor manera de alcanzar el bienestar animal en el país, e instó a todas las personas interesadas en colaborar a unirse a tan noble labor.

La función de Aniplant es apoyar este proceso una vez aprobado el decreto-ley, el cual constituye una tarea grande y fuerte, resaltó.

Gutiérrez Ravelo recordó que el bienestar animal es un concepto abarcador que vela por la salud física y mental de los animales y las condiciones en que viven y mueren, y que en el referido texto se incluyen todos los tipos de animales ya sea de compañía, de trabajo o productivos.

Cuba, desde inicios de la Revolución, ha contado con normativas legales que han hecho mención al bienestar de los animales, y con la reciente aprobación del decreto- ley por el Consejo de Estado se cuenta por primera vez en el país con un documento legal específico sobre el tema. (ACN)