¿Se acerca el “día cero” de la economía cubana?

LA HABANA, 18 sept. Un tema recurrente por estos días para la sociedad cubana es la llegada del famoso «día cero», el día en que se elimine una de las dos monedas cubanas que circulan actualmente. Desde el año 2011, cuando se aprobaron los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, en el IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, este era uno de los objetivos a alcanzar para la economía cubana.

En el documento aprobado se establecía como necesario «Fortalecer los niveles de coordinación de las políticas macroeconómicas y concluir los estudios para la eliminación de la dualidad monetaria y el perfeccionamiento de la política cambiaria».

Esta necesidad ha sido refrendada en cada uno de los planes y las estrategias aprobadas posteriormente. Aunque otras veces ha parecido inminente la llegada del «día cero», ahora muchos economistas, estudiosos del tema, coinciden en que todo parece indicar que el CUC (peso cubano convertible) tiene los días contados.

Sobre este tema converso con Juan Triana, Doctor en Ciencias Económicas, especialista en temas de la economía cubana, columnista de OnCuba.

Sí, sin dudas, si interpretamos lo reiterado del tema en los medios oficiales. Por eso de que “cuando el río suena es porque algo trae”, pues pareciera que sí. Cierto que no es la primera vez que el río suena; sin embargo, esta vez, al menos yo, percibo una insistencia mayor en la prensa.

Quisiera comenzar diciendo que, sobre los problemas monetarios y cambiarios, hay muchísimos trabajos escritos desde la academia, que se remontan casi al mismo inicio de la dualidad cambiaria y monetaria, incluso con ciertas discrepancias entre ellos respecto a temas específicos de este asunto.

Pero lo cierto es que hay un grupo de trabajos que destacan, entre ellos un libro1 y varias tesis de doctorado. También destacan varios autores por su seriedad y por la profundidad con que han tratado el tema, casi todos profesores actuales o exprofesores de la Facultad de Economía de la Universidad de la Habana: Vilma Hidalgo, Yaima Doimeadiós, Pavel Vidal Alejandro, Carlos Pérez-Souto, Carlos Lage Codorniú y Eduardo Hernández.

Quiero significar con ello que la academia nunca estuvo ajena a este gran problema de la economía cubana, y casi desde el inicio sistematizó sus características y propuso en más de una ocasión soluciones.  Ya en años más recientes, otros académicos han tratado el tema y han publicado trabajos de valía sobre él.

Dentro de ellos deseo destacar artículos de Pedro Monreal y nuevamente Pavel Vidal, Omar Everleny Pérez, Julio Carranza, Mauricio de Miranda y Ricardo Torres.

Hay otros economistas cubanos no tan relacionados con la academia que también, a través de las redes, han intercambiado y propuesto sobre este tema. Ahí puedo listar a Joaquín Benavides, Humberto Pérez y Fidel Vascós, por ejemplo, pero la lista es mucho más larga.

La dualidad cambiaria y monetaria fue una de las alternativas —en este caso, la que se tomó— a inicios de los noventa, para intentar generar una dinámica en ciertos sectores que ayudara a la economía cubana a salir de la crisis. Sin dudas, había otras opciones, incluida una devaluación drástica del peso cubano frente al dólar.

Hay que entender que en el inicio significó permitir la circulación del dólar en un segmento del mercado de la población y mantener el peso cubano en otro.

Luego apareció el CUC a una tasa de uno a uno con el dólar y con una regla de utilización que no permitía más CUC en la circulación que dólares de respaldo. Y creo que es justo decir que durante un tiempo funcionó.

(Oncuba)