Rusia se convierte en el primer país emisor de turistas a Cuba

Rusia se convierte en el primer país emisor de turistas a Cuba

LA HABANA, 3 julio Los últimos datos sobre el turismo publicados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) demuestran que los rusos son hoy

el primer mercado internacional para Cuba, muy por encima de canadienses, estadounidenses e incluso cubanos en el exterior.

El ONEI registra que el pasado mayo visitaron la Isla 52.044 rusos. Esto supone un 17,7% menos que el mismo mes del año anterior (63.208), pero, comparado con el resto de viajeros internacionales, representa el 59% de los visitantes extranjeros.

Los informes oficiales anteriores confirman que, desde que comenzó la pandemia de covid, en marzo de 2020, y a pesar de las restricciones, Rusia ha sido el principal contribuyente al turismo cubano.

Las consecuencias del coronavirus, en cualquier caso, han hecho desplomarse el sector, que para la Isla suponía la tercera fuente de ingresos, por detrás de las misiones médicas y las remesas. Cuba solo tuvo en mayo de 88.239 visitantes, un descenso del 91% respecto al año anterior.

El turismo procedente de Canadá, que ha sido siempre el más numeroso, se desplomó a solo 2.278 visitantes, el 2,6% del total, cuando el pasado año suponían el 41% del total. Tuvieron una caída del 99,4% respecto a 2020.

Lo mismo sucedió con los estadounidenses, que fueron solo 1.338 en mayo, el 1,5% del total y con una caída del 97,4%, y los cubanos residentes en el exterior: 10.277, el 11,6% del total, 90,4% menos que el año pasado.

«El sector turístico cubano está teniendo problemas para recuperar sus niveles de actividad, algo que no ocurre en otros destinos del Caribe, como Cancún o República Dominicana»

El desplome es absoluto e indica, asevera el economista Elías Amor en su blog, que «el sector turístico cubano está teniendo problemas para recuperar sus niveles de actividad, algo que no ocurre en otros destinos del Caribe, como Cancún o República Dominicana».

El economista cubano afincado en España va más allá: los datos apuntan a una tendencia negativa en los meses venideros, no solo «porque la pandemia está fuera de control en la Isla», sino porque en los meses de verano en el hemisferio norte hay «competidores muy potentes que atraerán este año al turismo de proximidad».

La solución, dice, está en «concentrarse en el control de la pandemia para su definitiva erradicación y asegurar el despliegue de actividad a partir de octubre o noviembre», cuando comienza la temporada alta del Caribe.

Hasta entonces, el Gobierno parece basar sus esperanzas en los rublos. A Varadero, por ejemplo, se lee en la prensa oficial, llegan todos los jueves tres aviones procedentes de Rusia.

Los rusos, sin embargo, han sido protagonistas de no pocos incidentes. El pasado noviembre, el primer vuelo comercial de Moscú a Cuba desde el inicio de la pandemia, protagonizó un brote de coronavirus en Cayo Coco.

Una treintena de turistas rusos resultaron positivos en la prueba realizada a su llegada al aeropuerto de Jardines del Rey y fueron enviados al hospital. Sus contactos, mientras tanto, fueron trasladados para cumplir cuarentena a centros hoteleros, cuyas malas condiciones fueron denunciadas en redes sociales.

Hace unos días, los que se quejaban eran trabajadores locales de Varadero: los rusos, en mitad del ascenso de los contagios en Matanzas, no usan mascarilla ni guardan las medidas de seguridad. (14ymedio)