Convocan a trabajo voluntario en La Habana para control del Caracol Gigante Africano

LA HABANA, 23 julio Ciudadanos han denunciado la presencia de caracoles gigantes africanos en el Municipio Cerro…

en vías públicas y parques donde juegan niños, lo que representa un riesgo de salud considerable pues estos moluscos pueden albergar parásitos en los tejidos fibromusculares y en su baba.

Debido a esto pueden ser causantes de enfermedades en los seres humanos como la meningoencefalitis eosinofílica y la angiostrongialitis abdominal, que en niños pueden llegar a provocar graves consecuencias, como trastornos psicomotores e incluso la muerte.

En otras regiones de Cuba ya se ha demostrado la muerte de perros por el consumo de este caracol, por lo que también son nocivos para los animales domésticos. El animal se encuentra en la lista de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo.

En junio pasado, las autoridades cubanas alertaron a la población de la existencia de esta plaga y los daños a la salud que puede ocasionar, por lo que recomendaron nunca tocarlos con las manos descubiertas, lavar todos los objetos que pudieran haber estado en contacto con los animales y nunca consumirlos como alimento.

Aunque el mes pasado se realizó una mesa redonda sobre el tema, donde se mencionaron algunas medidas administrativas, la población se encuentra muy limitada en recursos para combatir la plaga.

No sólo deben aplastarse, sino que deberían recogerse con guantes, pero e Cuba no hay, así que la gente se vale de bolsas plásticas para proteger sus manos. Para eliminarlos lo mejor sería echarlos en una solución de sal o cal, pero estos productos tampoco se distribuyen entre la población.

El caracol gigante africano pertenece a la familia Achatinidae, de los caracoles terrestres. Son una especie invasora que se cree fue introducida a la Isla para su utilización en ritos afrocubanos y aunque no hay manera de demostrar cuándo o cómo pasó, sí es seguro que fueron introducidos por acción humana.

Son originarios de África tropical y en Cuba se detectaron por primera vez en el 2014. A la fecha ya se denuncia su presencia en todo el país.

Sólo la concha del animal puede medir hasta 20 centímetros, son hermafroditas y se reproducen aceleradamente; con un aproximado de 1,800 huevos por año, afectan considerablemente cualquier ecosistema.

Se recomienda s los ciudadanos asegurarse de que sea un caracol de esta especie para no afectar a los caracoles cubanos; destruir su concha y prenderle fuego, así como educar a los niños para que nunca los toquen.

(periodicocubano)