Planta procesadora de moringa de Pinar del Río en fase final de montaje

Planta de polvo de moringa inaugurada en Pinar del Río

LA HABANA, 20 sept. Una planta para el procesamiento de la moringa se encuentra en fase final de ejecución en la provincia cubana de Pinar del Río, informaron las autoridades locales.
De acuerdo con un reporte de la Agencia Cubana de Noticias, la obra está al 70% de ejecución y la producción de procesados de la Moringa oleifera será destinada a la industria farmacéutica.

La planta, en la Unidad de Base Productiva (UBP) El Pitirre del municipio Los Palacios, es una de las tres de ese tipo que se construyen en Cuba y deberá producir unas 20 toneladas de polvo de moringa cada año, a razón de 1.66 mensualmente, explicó Iván Álvarez Torres, director del centro.

«Ya dispone de su equipamiento tecnológico, en tanto en el mes de octubre comenzará el montaje y para finales de noviembre se prevé la puesta en marcha», adelantó.

Hasta el momento hay sembradas 10 hectáreas de la planta en El Pitirre, y la cifra deberá crecer para garantizar el suministro de moringa a la industria en fase de creación, expresó el funcionario.

El régimen cubano sostiene que «la moringa brinda múltiples beneficios para la salud humana, pues se trata de un producto que contiene 46 principios activos antioxidantes, vitaminas del complejo B, ácido fólico, omega 3, ácido oleico, cromo y zinc, entre otros», afirmó la ACN.

Otra fábrica procesadora de moringa también está a punto de arrancar en la provincia de Sancti Spíritus. A ella se han destinado 18 millones de pesos para la compra de tecnología procedente de Austria para extraer polvo con «alto valor proteico» de la planta de moringa.

La instalación espirituana «tiene capacidad para procesar anualmente 20 toneladas de hojas de la moringa para lograr el polvo, a partir de un proceso de secado de esta parte del árbol de diversas propiedades nutritivas y terapéuticas, originario de la India», detalló recientemente la prensa de ese territorio.

La tercera planta procesadora se construye en Santiago de Cuba.

En mayo pasado el gobierno cubano hizo un llamado urgente a sembrar moringa y otras plantas forrajeras para alimentar al ganado mayor, ante la imposibilidad de comprar pienso en el mercado internacional.

Sin embargo, en diciembre de 2021 las empresas agrícolas cubanas incumplieron su plan de siembra de esta y otras plantas forrajeras proteicas que sirven para alimentar a los animales.

En marzo, Cuba firmó con Venezuela un acuerdo para impulsar el cultivo de la moringa como parte del proyecto de «soberanía alimentaria» de ambos países.

Asimismo, el año pasado trascendió que el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de Cuba y el Grupo BioCubaFarma había aprobado la introducción de pastillas de moringa en el tratamiento a los pacientes con coronavirus.

La moringa ganó relevancia en la isla como parte de los últimos delirios del dictador Fidel Castro, quien pasó los últimos años de su vida fascinado con la idea de que Cuba estaba preparada para volcarse en la producción masiva de la «planta milagrosa» por ser, según sus propias palabras, «fuente de carne, huevo, leche y fibras de seda».

Su propuesta para el estudio de los árboles «moringa oleifera» como alternativa para «la alimentación y el empleo sano» quedó plasmada en sus artículos de la serie «Reflexiones».

A pesar de la publicidad sobre el árbol, cuando el gobierno anunció que la moringa sería distribuida a la población como suplemento sustituto de carne y huevos, los cubanos respondieron con una canción que, si bien resumía las milagrosas propiedades de este arbusto, concluía: «no voy a negar que la grasa y la empella yo, la cambié por la moringa; pero el filete, el lomo y la pierna no, que moringa de que pin… «.

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