LA HABANA, 5 ene. (Por: Yanelys Hernández Cordero) El éxito puede ser para algunos un toque de suerte, para otros un camino largo y difícil; sin embargo para Osmani Espinosa representa una elección de vida, forjada a golpe de trabajo y perseverancia.

Y aunque nos confiesa “espero que el momento más importante de mi carrera aún no haya llegado”; los premios BMI, Grammy y Billboard, entre muchos otros que ha obtenido por sus aportes a la impronta de la música cubana, dejan la parada bastante alta.

Reconocido por “su gente” como el Presidente de la Oficina Secreta y representante en Cuba de la importante disquera latina: Planet Records, pocos conocen su recorrido como cantante y compositor; su historia de Manzanillo a La Habana, para luego regalar su creatividad de Cuba para el mundo.

Si bien el vínculo con la música se inició desde edades tempranas, en cierto momento de su juventud Osmani se vio ante una interrogante que hoy pudiera parecer absurda: ¿deportista o ingeniero? ¡Y hasta comenzó estudios superiores correspondientes a la carrera de ingeniería industrial! Pero otra de sus pasiones se hacía cada vez más fuerte, y llegó a ocupar un papel protagónico en su vida.

Después de tres años en la Universidad de Holguín decidió dedicarse íntegramente al arte. “Realmente siempre me gustó la música, es lo que disfruto a tope y cualquier otra cosa que me desvinculara me iba a ser después muy difícil… Sentía que podía ser a lo mejor un buen ingeniero pero iba a ser un músico frustrado”- afirma.

Así de simple se presenta la seguridad de Osmani Espinosa, quien a pesar de haber dado a la prensa muchísimas entrevistas siempre que un medio “independiente” lo llama acude ansioso a la cita “porque aquí sí puedo decir lo que yo quiera, no me gusta que me digan qué debo hablar y que no”. Y mientras conversa se percibe totalmente concentrado, enfocado en organizar sus ideas como si no quisiera que ninguna se escapara y quedara en el olvido.

A La Habana llego buscando más posibilidades en la música”- asevera, y deja ver una risa pícara quizás consecuencia de lo que va a decir. “Vine solo. De hecho, mi mamá ni sabía que yo me iba a quedar en La Habana. Me lo guardé todo, me lo callé todo y arranqué para la capital bajo la excusa de unas vacaciones con mi papá, que en ese momento estaba aquí”. Esa fuga a La Habana, como él mismo denomina, ocurrió por el año 1999.

Al cabo de muy poquito tiempo su padre emigra a la Florida y entonces define esa etapa como “un tiempo en el que me quedé bastante solo y pasé mucho trabajo como se dice en el buen cubano, todo no fue color de rosa, tuve situaciones muy difíciles en mi vida. Estuve echando “pa alante”, tocando puertas, que fueron muchas las que se cerraron pero siempre dije: no me rindo”.

¿Músico empírico o de formación académica? Es una pregunta que suele aparecer al indagar sobre la vida de artistas tan completos: como tratando de buscar una fórmula común para el éxito, que es algo un poco distinto a la popularidad. Sin embargo, como de compleja es la vida lo son también los caminos para alcanzar determinadas metas y Osmani demuestra que para ello no hay esquemas cerrados, sino más bien dinámicos y heterogéneos.

En su caso “todo fue empírico, pero a la vez que fui profundizando en el trabajo comencé tomar algunos que otros estudios para pulir detalles técnicos, pues no está mal saber un poco más y adentrarse en lo que te gusta, sin querer ser el mejor músico porque la música me viene de la calle; y entonces si me separo mucho de la calle perdería la esencia”.

Decir que la composición de temas que han recorrido el mundo es el aporte de Osmani Espinosa a la música, no resulta del todo cierto. Creó la agrupación Mégano y llegó a grabar su propio disco titulado “El Amor Invisible”. Sin embrago, reconoce que su verdadero “lanzamiento” tuvo lugar con la canción “El Verano ya llegó” en el año 2000.

¿Qué significó pertenecer al proyecto “Los que llegaron primero”?

La creación de Mégano marcó mi vida, pero al desintegrarse el grupo, fundé “Los que llegaron primero” que fue una verdadera experiencia personal, donde ya no quería ser ni partícipe como cantante; yo realmente quería dirigirlo. Deseaba que otros muchachos más jóvenes tomaran ese espacio, aunque después me embullé y me integré. El proyecto desgraciadamente fue víctima de medidas tomadas que se establecieron en aquel momento respecto a la música cubana. ¡Y es terrible como a veces se destruye la música así!

En esa ocasión la medida era que solo “los profesionales” podían hacer música. Entonces si tenías un vínculo identificado como no profesional (no vinculado a una empresa) se destruía tu proyecto. Así sucedió. No podíamos salir en la televisión, ni en la radio: nos tenían totalmente bloqueados. Fue lamentable porque la agrupación iba en ascenso y se vio las alas cortadas. Pero como digo yo, de un dolor me hicieron un favor”.

Y como es un emprendedor nato continuó su recorrido en esta compleja industria. A pesar de que “Los que llegaron Primero” duró tan solo un año, después de esa experiencia Osmani se dedica completamente a componer para quien le confiara un tema. Deja de cantar, y “ahí nace verdaderamente Osmani Espinosa”.

¿Si tuvieras que elegir el momento más importante de tu carrera?

El premio BMI (2017), popularmente conocido como el Grammy de los compositores, llegó en un momento para mi muy significativo y haber sido el único cubano radicado en la isla que lo ganó demuestra que los músicos de Cuba estamos haciendo cosas. Marca un antes y un después. Sin dudas, ha sido un momento importante en mi carrera pero espero que vengan muchos más. Realmente para mí lo importante es que el pueblo me reconozca: es mi objetivo; y que la canción tenga el triunfo. Por ejemplo cuando gané el Grammy en los medios cubanos prácticamente no se dijo nada: ¡fíjate si no es importante!”

En estos certámenes que me comentas, ¿el ser cubano ha representado para ti alguna desventaja?

El hecho de ser cubano tiene muchas desventajas en el mundo de la industria musical. La parte musical bloqueada existe porque realmente ha sido muy difícil promover la música cubana para todos. Yo creo que incluso se empezó a abrir un camino hace un par de años atrás, camino que se ha vuelto otra vez a cerrar y que cada vez se torna más complicado. Pero también estoy de acuerdo en que cuando algo es bueno, es bueno.

Y cuando se rompen los esquemas, se rompen, seas tú de dónde seas porque si no, no hubiera existido un “Bailando” de mi colega Descemer Bueno junto con Enrique y Gente de Zona, que le dio la vuelta al mundo. Pienso que como cubanos deberíamos enfocarnos más en hacer un buen material y no concentrarnos tanto en que la música cubana quizás sí este bloqueada porque si nos enfocamos en eso vamos a pensar que nunca vamos a lograrlo y ya se ha demostrado que sí se puede”.

Comenzó escribiendo las letras de temas fusión y pop, interpretados por artistas como Bárbara Grave de Peralta, Maiko de Alma… Hizo su transición a la música popular bailable donde trabajó junto a Gardi, Wil Campa, Haila, Yuli y Havana C, Qva Libre, Laritza Bacallao y muchos otros. Y aunque no se cierra a ningún género, volvió a girar el foco, esta vez hacia el reguetón.

Después de haber trabajado con tantos artistas del país y desarrollado temas para variadísimos géneros musicales, ¿qué te hizo incursionar en el reguetón?

En un momento determinado me di cuenta que venía un tsunami de eso y muchas de estas personas con quienes trabajaba no me quisieron seguir a hacer reguetón cundo les dije que de otro modo nos íbamos a ahogar o a ir. Y todos me dijeron: ¡reguetón para nada, ni loco hago reguetón! Entonces me di a la tarea de buscar reguetoneros. Sin embargo, tiempo después esos que me dijeron que no, me llamaron para incursionar.

Pero a mi entender ya era un poco tarde para montarse en el caballo, no es que no lo puedan intentar pero yo creo que lo que no nace, no crece; quizás si se fusionan con los reguetoneros les podría funcionar. Pero si no les nació del alma en un momento ahora es muy complicado asumir ese riesgo sin verse fuera de sus esencias. Actualmente ando en búsqueda de algún proyecto alternativo que me llene de hacer otras cosas, también porque creo que en el reguetón ya he colaborado con casi todo el mundo.

Me queda solamente Gente de Zona que, por motivos ajenos a la voluntad de ambos no se había podido hacer hasta ahora (cuestiones contratistas), pero estamos en eso. Mientras tanto continúo con el reguetón, música fusión, urbano o como quieran llamarle. Y creo que ahí estaré un buen rato.

¿Cómo nace la idea de fundar la Oficina Secreta?

La Oficina Secreta surge de un momento en mi vida en que yo venía trabajando mucha música, y hacía producción pero no era el principal productor, me veían más como el compositor que hacía el intento de producir. Entonces varias personas que trabajaban conmigo, sin querer queriendo, rompieron un poco mi corazón en el sentido de que no nos entendimos al negociar algunas cosas.

Sencillamente me dije: no tengo por qué seguir arrastrando con personas que al final se están llevando un poco de mi energía, ¡con tantas ganas que tengo de hacer cosas! Decidí hacer mi centro de producción, creé mi equipo de trabajo y entonces ahí nace la Oficina Secreta.

Coméntame un poco de su nombre, su funcionamiento: todo lo que no sea secreto.

Como presidente de la compañía me apoyo mucho en el productor principal, en este caso es un gran ingeniero que se llama Jay Simon; que es el centro donde yo nutro toda la información de mis canciones. Hoy por hoy el proyecto ha crecido bastante: tenemos varios productores asociados con los que trabajamos en conjunto.

Muchas personas ven la Oficina como un estudio pero aunque posee un estudio es mucho más que eso. La Oficina junto con un vínculo que logramos como socios, porque siempre lo digo nosotros no estamos comprados, con una disquera muy importante dentro del mundo latino llamada Planet Records nos da la posibilidad de tener la música a un nivel internacional: de vender música, de promocionar música, de llevarla al mundo, de ganar Grammy, de ganar Billboard, de ganar BMI, de llevar a los artistas a un nivel más estelar. Eso es gracias a Planet Records y a su presidente general. Al hacer esta fusión yo pasé a ocupar el cargo de presidente de Planet Records Cuba.

Nosotros como equipo buscamos un proyecto interesante, hacemos las canciones, producimos, hacemos los arreglos, el video clip de lo que creemos puede ser un éxito (…) todo eso se pone a la venta en todas las plataformas digitales. Se hace un trabajo bastante intenso en lo que es la promoción, no solamente en Cuba, sino a escala internacional. En la Oficina, hoy tenemos artistas principales, artistas indirectos con los cuales tenemos vínculo y tenemos muchos artistas queriendo entrar pero… no es tan fácil.

¿Qué tiene que hacer un músico novel cubano para poder acercarse a la Oficina?

Un artista novel no lo tiene sencillo, la verdad, tiene que enamorarme mucho su proyecto, tiene que ser muy muy diferente a lo que tengo o a lo que ya anda por ahí. Por eso es que a los noveles les cuesta tanto entrar. Pero es que nadie llega tan fácil. Tú no puedes comprarte lo que más añoras en la vida sin batallar y luchar por ello.

Por supuesto, pueden mandar demos a nuestras páginas y plataformas. Si no respondemos no crean que no lo escuchamos: lo oímos todo. Lo que pasa es que realmente buscamos lo diferente. Pero hay otra manera de llegar: cuando la oficina te llama es porque realmente nosotros vimos algo en ti. Sencillamente hay que trabajar. Tú trabajas, y piensas que nadie te oye pero sí te oyen. Estamos en constante búsqueda de nuevos talentos. Y si el grupo determina que de verdad eres un artista interesante, te haremos una oferta.

Como músico salido de la calle y promotor de otros talentosos jóvenes quizás sin formación académica, ¿cuál es tu postura ante el decreto 349?

Personalmente estoy de acuerdo en algunas cosas del decreto 349 y en la mayoría no estoy de acuerdo. Yo pienso que cada persona debe tener libertad de creación, eso no debemos limitarlo. Cada quien debe tener la libertad de hacer la música que quiera hacer y el escucha, la libertad de escuchar lo que quiera escuchar. Si dentro de los medios oficiales tú censuras, por supuesto, las malas letras y todo ese tipo de cuestiones del decreto 349, que es con esa parte con la que yo estoy de acuerdo entonces pues sencillamente se tiene que hacer.

Pero, repito, no debemos determinar que el músico cree lo que le nazca crear. No condicionar la creatividad porque al final es un arrastre de los propios errores cometidos por nosotros mismos durante el tiempo porque si un muchacho va hoy a la primaria y sencillamente no aprende nada pues eso es lo que lleva a las canciones.

La educación que nosotros les damos a nuestros hijos es lo que ellos van a plasmar después haciendo canciones, si les da deseos de ser compositor. Yo te estoy hablando de la parte musical, sé que por supuesto esta ley tiene muchas más aristas que cada quien debe tocar la que le toque: a pesar de todo somos uno como artistas.

Parte de la ley va por el tema de la censura. Yo siempre lo he dicho y me he manifestado en contra de la censura. No me gustan las canciones con malas letras porque yo siempre he defendido los buenos textos. A veces me hago muchas preguntas y no entiendo cómo puede hacerse viral porque cosas tan grotescas pero si a la gente le gusta analizo el por qué, pero no digo censuren porque eso no está bien. La censura no ayuda a un país. La censura no ayuda al desarrollo de nada. Que tú limites a alguien no ayuda a mejorar. Ayuda a mejorar el quizás decirle a esa persona cómo deben hacerlo pero no él no lo hagas y punto, en mi opinión.

Considero que esta ley va en total represión contra los creadores que no tienen una empresa musical o que no están auspiciados o que no están acorde a algo estatal. Esa ley estaba, aunque no estaba escrita, y era difícil; imagínate ahora que está escrita. ¿Qué queda para los jóvenes creadores del barrio que también tocan tumbadora?

¿Cómo tú los asocias? ¿Vas a crear alguna ley aparte que les va a permitir algún a los que tienen la manera empírica de hacer buenas cosas? ¿Los vas a asociar? Si sabemos que es súper complicado, sabemos que muchos incluso de los que se gradúan es complicado armar sus propios proyectos. Entonces creo que hay muchas cosas que están mal y deben revisarse. Si tú me hubieras dejado a mí escribir esa ley la hubiera escrito de otra manera: hubiera buscado alternativa, no censura.

Citas:

La música me viene de la calle”

Para mi lo importante es lo que el pueblo reconozca