Más tests, menos transporte y todo cerrado en La Habana

LA HABANA, 11 junio Más pruebas PCR como parte del llamado «pesquisaje», nuevas limitaciones al transporte urbano y mantener el cierre de establecimientos y eventos deportivos:

así pueden resumirse las nuevas medidas aprobadas este miércoles por el Grupo Temporal de Trabajo (GTT) para el enfrentamiento a la COVID-19 en La Habana.

El reforzamiento en la aplicación de las normativas incide en los sectores del Transporte, el Comercio, algunos servicios a la ciudadanía y el ámbito laboral, informó el diario oficialista Tribuna de La Habana.

En el campo de la Salud Pública, estas son las nuevas normas aprobadas:

–En las zonas con mayor incidencia de la epidemia se duplicará la frecuencia diaria de la pesquisa, en la que participarán también de manera más activa los miembros de las organizaciones de masas y el Poder Popular.

–El 100 % de la población vulnerable será incluido en esa búsqueda de sintomáticos, incluso en las comunidades con una situación epidemiológica favorable.

–Se mantendrá el tratamiento reforzado de los eventos y focos con una restricción total de movilidad para los confinados y la prohibición de acceso para el público externo.

–Los focos con cinco casos acumulados se convertirán automáticamente en eventos, como ha estado haciéndose en las últimas semanas.

–En las instituciones asistenciales se extremarán los protocolos de bioseguridad para evitar el contagio del personal de la Salud.

–Los efectivos de la Inspección Sanitaria Estatal incrementarán sus visitas a los centros laborales para detectar violaciones de las normas sanitarias. En esas entidades los directivos serán los máximos responsables del chequeo continuo de sus trabajadores para identificar a los sintomáticos.

Con respecto al Transporte, las autoridades de la capital han decidido:

–Reducir significativamente las autorizaciones a vehículos estatales para transitar después de las 9:00 de la noche, que hasta este momento rondaba la cifra de 4 000.

–No se permitirá la entrada ni salida de La Habana por cuestiones de trabajo, «salvo casos excepcionales que serán autorizados por el primer nivel de dirección del país, o por el Gobernador de La Habana en caso de que sea una entidad provincial».

–Se incrementarán en los 15 municipios los dispositivos de control e inspección en horarios nocturnos para detectar posibles infractores de las restricciones de movilidad.

–En el transporte público se exigirá el cumplimiento de los límites en la capacidad de los ómnibus: 30 pasajeros de pie en los articulados y 20 en los rígidos.

–Las personas que necesiten trasladarse a otras provincias por una enfermedad, una pérdida familiar u otro motivo muy sensible, requerirán también de un permiso especial.

En cuanto al Comercio y la Gastronomía, las nuevas medidas implican:

–Establecer un sistema de atención en cada municipio para reforzar la organización del acceso a las tiendas Cimex, Caribe, Caracol, y los mercados Ideal, a fin de reducir las aglomeraciones de público y enfrentar con mayor efectividad a los llamados «coleros» y revendedores.

–Acelerar el comercio electrónico como modalidad de pago para evitar las grandes concurrencias en las entidades comerciales.

–Incrementar los puntos de venta en aquellos territorios con menor presencia de tiendas.

–Potenciar la venta de comida a domicilio, incluyendo los centros recreativos que tengan servicio de cafetería y los establecimientos no estatales.

Sobre Centros recreativos y actividades deportivas, el Grupo Temporal de Trabajo decidió mantener cerrados bares, discotecas, playas, piscinas y otros centros recreativos.

Las actividades deportivas masivas, tanto estatales como particulares, siguen suspendidas. Se podrán efectuar caminatas o carreras individuales pero sin hacer estancia o calistenia en la vía pública.

En la presentación del nuevo «plan de acciones», el primer secretario del Partido Comunista de Cuba en La Habana, Luis Antonio Torres Iríbar, explicó que no es posible suspender drásticamente la producción de bienes y servicios en la ciudad porque eso causaría daños considerables a la economía del país.

«Sabemos que una parte de la población está reclamando hace un tiempo que ‘cerremos’ La Habana, pero tenemos que pensar como país, y si paralizamos la vida económica estaremos afectando al resto de las provincias, que están muy encadenadas con nosotros», afirmó.

Se intensificará es el trabajo a distancia donde quiera que sea posible; se exigirá a los directores de empresas y entidades presupuestadas que solo laboren presencialmente los empleados que sean imprescindibles.

Torres Iríbar explicó también que otra razón de primer orden para mantener activa la economía es la continuidad del Ordenamiento Monetario sin el cual no sería posible la transformación el sector empresarial y el saneamiento del sector financiero, entre otras prioridades.

Aunque el funcionario partidista citó la ligera disminución de contagios en la capital y aseguró que «estamos en el momento ideal para la ofensiva final contra la pandemia», la realidad es que La Habana lleva cuatro meses como la provincia con más alta incidencia de la enfermedad, la que registró la mayor cantidad de enfermos graves y la más elevada mortalidad.

Cuba triplicó en abril la tasa de letalidad por coronavirus en pacientes de 40 a 59 años.

Pese a la campaña de vacunación masiva con los candidatos aún no aprobados, a la que el gobierno llama intervención sanitaria, sigue adelante, las cifras en la capital aún no muestran una evidencia de inmunización a gran escala.

Al cierre de este miércoles, el Ministerio de Salud Pública reportó 1161 nuevos casos de coronavirus y confirmó la muerte de otras 12 personas por la enfermedad.

La Habana volvió a ser el territorio que más casos reportó, con 393. Sin embargo, también resultan alarmantes las cifras de Mayabeque que en esta jornada reportó 120 nuevos diagnósticos. (Cibercuba)