Maratonistas por las calles de La Habana

LA HABANA, 21 nov. (ACN)  La principal carrera de maratón de Cuba, Marabana, se corrió este domingo en La Habana en su edición 35 de forma presencial solamente con corredores cubanos, cumpliendo los protocolos sanitarios para evitar el contagio de la COVID-19.

Con arrancada en la avenida Monserrate frente a la estatua ecuestre de José Martí, en el parque 13 de marzo, y meta en el coliseo de la Ciudad Deportiva, 3 000 andarines nacionales completaron el recorrido de 13 kilómetros (km), en un evento convocado de forma participativa y no competitiva.

En las áreas aledañas al coliseo capitalino los asistentes disfrutaron de diversas opciones, incluidas demostraciones de artes marciales y béisbol cinco, en un ambiente de alegría que celebró, además, la edición 20 de Maracuba en todas las provincias, municipios, núcleos poblacionales y de montaña del país, a la distancia de tres km.

Tampoco podía faltar la música en la zona cercana a la meta, donde antes de la llegada de los corredores desfiló una caravana de 35 autos marca BW, en homenaje a igual cantidad de años que cumple Marabana.

De los participantes, el primero en llegar fue el joven Magel Salah, quien declaró que significaba mucho en lo personal ganar esa carrera porque llevaba dos años sin competir y había entrenado poco debido a que se encontraba cumpliendo con el Servicio Militar Activo.

Salió mejor de lo que esperaba y me superé a mí mismo, lo que considero muy importante, dijo Salah, que se inició en el deporte en el triatlón y en la actualidad practica el atletismo en las modalidades de largo aliento.

Sobre la temperatura señaló que estaba bastante fresca porque no había tanto sol y eso lo ayudó en el trayecto.

Tomando en consideración que se trató del inicio de las carreras presenciales en Cuba, esa carrera no tuvo premiaciones, pero sí constituyó una fiesta para el reencuentro de los andarines cubanos después de dos años de restricciones sanitarias a causa de la pandemia.

Como parte de los protocolos exigidos en Marabana, los corredores en todo momento permanecieron con su nasobuco antes de la arrancada en los bloques y solo se lo quitaron al llegar a la zona del Malecón.

En el caso de la partida se organizó por bloques de 300 personas previamente ordenadas e identificadas con su dorsal, cantidad que obedecía a que se pudiera garantizar el distanciamiento físico entre los andarines y caminantes en el área de salida.