La ‘lanchita’ de Regla perdió su hélice y, una vez más, los usuarios se quedan sin transporte

La 'lanchita' de Regla perdió su hélice y, una vez más, los usuarios se quedan sin transporte

LA HABANA, 23 mayo  Desde el pasado lunes los habaneros no han podido abordar la lancha que comunica a la ciudad con el poblado de Regla, al otro lado de la bahía, por una rotura en el mecanismo de gobierno de la embarcación. Según un comunicado de la Empresa Provincial de Transporte, la propela –la hélice del motor– “se soltó” y se perdió en el agua.

Se trata de la última estación del viacrucis que lleva ya varios años agobiando a quienes utilizan diariamente la conexión para llegar a su trabajo en la localidad costera, y cuya causa es el pésimo estado de las embarcaciones que hacen el recorrido. La Empresa aseguró que, tras la avería, “se realizaron inmersiones” poco exitosas para recuperar la pieza.

“Debido a las turbulencias de las aguas producto de las recientes lluvias no se logró encontrar”, es la explicación oficial, que ha desatado las críticas de quienes leyeron el anuncio. De momento, planean “reponer” la propela y reanudar el servicio este viernes, una semana después de que ocurriera el desperfecto.

En el comunicado no se ofrecen detalles sobre el estado del sistema de gobierno de la lanchita ni se explica qué causó exactamente el desprendimiento de la pieza.

Tampoco señalan en qué momento se averió la lancha, un hecho que no se informó en el perfil de Facebook de la Empresa ni en el del ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, que suele compartir este tipo de informaciones.

El trayecto, no obstante, cuenta con una embarcación de auxilio para socorrer a los pasajeros en este tipo de trances. En febrero pasado, según el ministro de Transporte, esta lancha estaba también fuera de servicio.

Al pie de la publicación, varios usuarios cuestionaron a la Empresa por la falta de mantenimiento de la lancha de Regla y opinaron que las lluvias durante la semana –de “diez minutos”– no eran una explicación creíble para la pérdida de la propela.

Otros usuarios preguntaron por qué las lanchas no se sometían a una “reparación capital”, a lo cual la propia Empresa respondió que solo habían podido acometer “acciones de mantenimiento y pintura”.

En un largo post de Facebook publicado en febrero, Rodríguez Dávila pretendía responder una pregunta: “¿Cuál es la situación de las lanchitas de Regla?”. En aquel momento informaba de que había pedido cuentas a la Empresa sobre la conexión Regla-Muelle de Luz-Casablanca, que cientos de habaneros utilizan diariamente.

La respuesta fue desalentadora: “De las seis embarcaciones de pasajeros existentes, opera diariamente solo una, que realiza 30 viajes diarios, las cinco restantes están fuera de servicio por problemas técnicos”. Los muelles estaban, también, en pésimas condiciones.

Rodríguez Dávila invitaba a los habaneros a no alarmarse por el dato, puesto que –prometía– el “esquema financiero” de su ministerio había logrado que, para finales de marzo, llegaran tres motores nuevos y un juego de mantenimiento adicional para “acelerar la reparación” de las embarcaciones.

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Su plan era poner a navegar un segundo barco a finales de abril, otro a mediados de año y otros dos a inicios de 2025. Con la sexta había pocas esperanzas de recuperación por sus “serios problemas técnicos”.

Sobre el cumplimiento de esta agenda, un comentario en la publicación de la Empresa este martes lo dice todo: “Ya estamos finalizando mayo, ¿qué hay de la segunda lancha?”.

Durante 2023, cuando los problemas con la lanchita tocaron fondo.  En noviembre pasado, “como homenaje” por los 504 años de La Habana, las autoridades restauraron la enclenque pasarela de abordaje y el embarcadero de Regla.

El punto culminante de la crisis fue julio, cuando se suspendió el servicio en el embarcadero por haberse roto las seis lanchas. Para ese momento la terminal marítima había sido reconvertida en puesto de granizada y bajo su techo se refugiaban del sol los habaneros, que esperaban la guagua. Sobre el cierre solo daba pistas un aviso escrito a mano sobre un cartón: “No hay lancha. Lancha rota hasta nuevo aviso”.

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