La Habana prepara una gala para la película de los espías

LA HABANA. 22 Nov. El Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, ha dado a conocer su programa de este año, donde incluye una gala para el controversial filme La red avispa, del francés Olivier Assayas.

El funcionario que la vio por primera vez en el Festival de Toronto regresó con el mensaje de que era lo suficientemente denigrante su descripción de la llamada “mafia de Miami” y conveniente para los espías cubanos, al no describirlos como agentes encargados de subvertir, dentro de lo posible, el orden de la sociedad estadounidense.

De tal modo se cierra el círculo que comenzó con la publicación en Cuba del libro Los últimos soldados de la guerra fría, del investigador brasileño Fernando Morais, que inspiró el guion de la película.

Es curioso como un artista de tanto prestigio en la arena cinematográfica internacional como Assayas, se dejó embaucar por un texto, a todas luces, escrito para complacer la narrativa de la dictadura castrista sobre sus agentes como héroes y luchadores antiimperialistas, aunque el autor lo niegue rotundamente.

Basta saber que disfrutó en La Habana de una presentación especial a cargo de Ricardo Alarcón y que circula la foto, en Internet, del momento que Lula da Silva le entrega un ejemplar del libro al dictador Fidel Castro, en presencia de Morais.

El estreno en el Festival de Nueva York de La red avispa no transcurrió con la placidez del evento de Toronto. La prensa no fue complaciente y muchas preguntas descolocaron el discurso de imparcialidad política preparado para los actores y el propio director, quien reafirmó estar en contra de los regímenes totalitarios, no obstante, esta incursión excepcional de su filmografía en un tema que no le es afín y le ha provocado numerosos sinsabores.

Es de especular, que la gala del Festival de La Habana deberá contar con su presencia, si no es que encuentra una razón para ser excusado.

En términos noticiosos, también será revelador saber quiénes del reparto tendrán que sacar la cara por la película en un evento que los tratará de comprometer mediáticamente, con la causa de una longeva y criminal dictadura.

¿Regresará Penélope Cruz, quien descubrió durante los meses de filmación en Cuba que las personas, a su alrededor, se comportaban con miedo de expresarse, algo inconcebible en el año 2019, según declaró luego a los medios de prensa?

Penélope Cruz hizo que las multitudes en Venecia estremecieran en el estreno del «Wasp Network» el domingo 1 de septiembre de 2019. 

¿Será la cubana Ana de Armas la encargada de decirle a sus sufridos compatriotas, dejados atrás en lo que ella triunfa en Hollywood, que al capitalismo cruel e inhumano hay que desafiarlo con una fracasada red de espías patrióticos?

Quizás es el venezolano Edgar Ramírez, paradojas de la vida, quien vaya a La Habana, donde se originó el mal que desmantela a su país, a rendirle pleitesía a los instigadores, capos del socialismo del siglo XXI.

Lo más probable es que sea el mexicano Gael García Bernal, confeso hombre de izquierdas, de vanas opiniones, como esa de que participó en la película porque siempre quiso interpretar a un cubano, quien ahora disfruta, desde lejos, a un presidente a su medida. De hecho, al actor le han dispensado también una gala en el Festival por su película Chicuarotes.

Si todos estos artistas resultan ser personas sensatas, hoy estarán pensando que les ha salido caro el sueldo recibido por un proyecto que muy poco aporta a sus carreras, sobre todo por ser una pésima película que manipula la verdad.

Otros de sus congéneres coquetearon con el fascismo y el estalinismo, actitud vergonzante que se llevaron a la tumba. Una pizca de piedad pública, al menos, con el pueblo cubano, mucho se agradecería.

 Fuente www.elnuevoherald.com