La Habana lamenta escasez inversión extranjera

LA HABANA, 9 FEB  (ANSA) El gobierno cubano sigue “insatisfecho” con las inversiones extranjeras que atrae al país ahora, incluso enfrentando nuevas medidas de Estados Unidos, y busca nuevos “mecanismos” para lograr el objetivo.

“Cuba está insatisfecha y eso se traduce en la búsqueda de mecanismos que incentiven al empresariado foráneo a trasladar sus capitales a la isla”, estimó Deborah Rivas, directora general del Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera en declaraciones que dio a la agencia cubana Prensa Latina.

Según estimados oficiales la isla necesitaría de 2.000 a 2.500 millones de dólares anuales para compensar su economía en tiempos que puedan considerarse normales.

Bajo el conflicto con Estados Unidos la cifra sería seguramente mayor, según expertos locales consultados por ANSA.

En 2019 Cuba atrajo más de 1.700 millones de dólares con cerca de 30 nuevos proyectos de inversión extranjera, de acuerdo con estadísticas publicadas por el gobierno.

Rivas dijo que la estrategia actual está formada por la combinación de políticas de promoción de la inversión con el desarrollo de las que mencionó como herramientas que hagan los procesos de aprobación estatal mas ágiles.

En la isla de sistema socialista las autoridades han subrayado en mas de una ocasión que las inversiones extranjeras son ahora imprescindibles para conseguir un desarrollo que han llamado en ocasiones como de “socialismo sustentable”.

La definición ha dejado claro que las fronteras del sistema no deben ser violadas para conseguir el objetivo.

Rivas describió uno de los mecanismos para agilizarlas que ya e aplican desde enero pasado.

La llamada Ventanilla Unica debe hacer mas rápida la aprobación estatal a los proyectos.

El gobierno esperaba que con esa y otras modificaciones, como individualizar proyectos por regiones de la isla, se impulsara a esas inversiones.

Actualmente se negocian proyectos con firmas extranjeras “tanto fuera como dentro de la Zona Especial de Desarrollo de Mariel (ZEDM), un área cercana a La Habana que ofrece ventajas impositivas y operacionales a los inversores.

Rivas reconoció no obstante que “mantener la confianza del empresariado es todo un hito en medio de un contexto inédito por la particular agresividad por parte de Estados Unidos” hacia Cuba.

Esta semana Washington, por ejemplo, ha tomado medidas contra directivos de la hotelera española Melia,gran inversora en Cuba, para disuadirla de mantener sus relaciones con la isla.

Estas acciones se unen a otras contra el abastecimiento petrolero de la isla.

Según Rivas, Cuba está ofreciendo a los inversores actualmente repatriar los resultados de los negocios como dividendos, beneficios resultantes ante una liquidación o venta de acciones, que son garantías que ofrece el país.

La funcionaria dijo, no obstante, a la agencia cubana que “sabemos que no es suficiente lo logrado hasta la fecha y se necesita incrementar los montos de capital extranjero para lograr el desarrollo próspero y sostenible que nos hemos propuesto”.