La Habana acogerá el XVII Congreso de Obstetricia y Ginecología

LA HABANA,11 junio La Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología prepara su XVII Congreso que tendrá por sede el Palacio de las Convenciones los días 18 y 21 de junio próximo,

donde se tiene planificado abordar el asunto de las implicaciones médicos-legales en el ejercicio de la profesión.

Según el doctor Andrés Breto García, presidente de esta Sociedad, “se trata de un proyecto de buenas prácticas para la prevención de quejas y demandas judiciales, que tiene como objetivo empoderar a los especialistas de herramientas que les permitan desarrollar una atención de más calidad y, por tanto, evitar problemas, así como mejorar el trato y la comunicación de las instituciones y los médicos con los pacientes y familiares”.

El tema ha sido abordado en los últimos años por medio de investigaciones de posgrado que buscan arrojar luz sobre las dificultades en la comunicación entre pacientes, familias, profesionales de la salud e instituciones. Siempre cumpliendo con los procederes y protocolos médicos establecidos.

“No es que esto sea una crisis, pero cada vez que tenemos un problema impacta en el gremio”, dijo el especialista.

Por su parte, la doctora Omayda Safora Enríquez, secretaria del comité organizador y científico del congreso, afirmó a la prensa que “es una necesidad comenzar a trabajar para dar elementos a nuestros profesionales que les permitan enfrentar las demandas y quejas que con frecuencia tenemos. Debemos prepararnos y estudiar, porque esto es un déficit de la especialidad, que no se había abordado anteriormente”.

De tal forma y por la importancia del tema, los galenos decidieron incluir en el evento esta temática para que se pueda discutir entre todos los participantes. A la cita están convocados unos 400 delegados, de 16 países, incluida Cuba.

Entre los temas que se abordarán mencionó la transfusión de sangre, un conflicto médico-legal y religioso que con mucha frecuencia se afronta ya que la esta especialidad demanda mucha sangre.

“Además, es fundamental conocer que la historia clínica es un documento médico-legal y que cuando se va a un tribunal este nos ampara. Lo que se hace y NO se escribe entonces no tiene validez”.

“Otra cosa importante (existe en el mundo y en el nuestro no se le da la importancia requerida) es el consentimiento informado. El paciente tiene derecho a saber qué se le va a hacer, las complicaciones que puede tener ante cualquier intervención o variantes de tratamiento, pues no existe uno solo. Al final es un derecho la elección informada”, dijo Safora Enríquez.

Al profundizar sobre el asunto, el doctor Jorge Peláez, presidente del comité científico, expresó: “Si hay una especialidad compleja desde el punto de vista humano-legal esa la nuestra, porque un padre nunca acepta la muerte de un recién nacido o la pérdida de la pareja.

“Sin embargo, estas cosas suceden por mucho que nos esforcemos; a veces porque hay fallas, otras porque son inevitables, pero para la familia eso siempre va a ser motivo de acusaciones. Antes todo se manejaba en el gremio y se sancionaba si había que hacerlo, ahora se va a juicio y nosotros no tenemos cultura de cómo manejar las cuestiones de esta índole”.
Con información de CubaSi