La FAO acude al rescate de la depauperada actividad pesquera cubana

La FAO acude al rescate de la depauperada actividad pesquera cubana

LA HABANA, 5 junio En medio de la grave crisis sistémica de la pesca en Cuba, 12 embarcaciones de la flota estatal camaronera y para la captura de especies de escama, además de unos 200 pescadores privados que operan en la región suroriental de la Isla, recibirán artes de pesca e insumos esenciales para el oficio, como parte de un proyecto colaborativo desarrollado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), informó la agencia Prensa Latina.

Esta ayuda, parte del proyecto «Conpescas Guacanayabo», responde a la alianza entre la FAO y el Centro de Investigaciones Pesqueras del Ministerio de la Industria Alimentaria, con respaldo financiero de 1.300.000 dólares, provenientes del Fondo Mundial para el Medio Ambiente.

Los recursos a entregar contemplan redes con diferentes aberturas de luz de malla, hilos de pesca, cabos, cables y anzuelos destinados a la explotación de los recursos marinos del Golfo de Guacanayabo.

Según la FAO, la flota de la región suroriental del país atraviesa por dificultades debido a la imposibilidad de adquirir en el mercado internacional artes de pesca, materiales y piezas de reposición para los equipos, lo cual ha influido de manera negativa en la conservación de la biodiversidad marina.

Esta sería, según el Gobierno, una de las causas fundamentales de la falta de pescado en las mesas de los cubanos, aunque las exportaciones sí se mantienen.

Entre las labores en curso, destacó la representación de la FAO en Cuba, están las encaminadas a la conservación y el uso pertinente de los recursos marinos en tres municipios de la plataforma suroriental: Amancio Rodríguez, en las Tunas; Manzanillo, en Granma, y Santa Cruz del Sur, en Camagüey.

Lea tambien:Dan a conocer las prohibiciones de la Ley de Pesca de Cuba

Asimismo, el proyecto defiende la recuperación paulatina de las poblaciones naturales en el área, para alcanzar niveles sostenibles de producción sin efectos negativos sobre el medio ambiente.

En junio de 2023, la viceministra de la Industria Alimentaria, Mydalis Naranjo Blanco, dijo en el programa radiotelevisivo Mesa Redonda que los mares que rodean la Isla no tienen peces suficientes para el consumo de los cubanos.

Sin embargo, poco más de una semana después, el Gobierno anunció la exportación de 94 toneladas de camarón rosado capturado en el mar Caribe, en una zona que incluye al Golfo de Guacanayabo.

Además, a través del sitio Trading Economics y a la base de datos Comtrade de las Naciones Unidas, representativa de más del 99% del comercio mundial de mercancías— que, contrario a lo que dicen los funcionarios oficiales, sí hay producción pesquera en Cuba. Pero no para los habitantes de la Isla.

De acuerdo con las cifras oficiales de Canadá, ese país importó solo en 2022 productos de los mares cubanos por un valor de 9,44 millones de dólares, por debajo de los 11 millones de 2021 y de los casi 12 millones de 2019.

En octubre de 2023, el entonces ministro de la Industria Alimentaria, Manuel Sobrino Martínez, reconoció la debacle de la actividad pesquera en la Isla, al exponer que más de 60 barcos estaban fuera de servicio y que ese año, como efectivamente sucedió, se volvería a incumplir el plan de pesca.

A propósito de este desastre, el economista Pedro Monreal explicó que la inversión del régimen en la industria pesquera es ínfima, por lo cual «actualmente la pesca dista mucho de ser una fuente importante de proteína animal en Cuba».

Fuente