La cuarentena del coronavirus se refleja en la mesa

La cuarentena del coronavirus se refleja en la mesa

«Salimos temprano y, como hormiguitas, volvemos a casa antes de las 6 de la tarde», para cumplir el aislamiento, cuenta Angela Martínez, 55 años, tras hacer compras en La Habana provista de mascarilla, de uso obligatorio.

Al cierre del jueves, la isla tenía 1.235 casos (43 fallecidos) de la enfermedad COVID-19. Hay cuarentena en algunos barrios, se suspendieron el transporte público y las clases. Los casos confirmados y sospechosos están aislados.

La cuarentena del coronavirus se refleja en la mesa

YAMIL LAGE / AFP

La isla no ha tenido un incremento explosivo de casos pero la pandemia del nuevo coronavirus le llega en un momento complicado.

Varias plagas

Cuba enfrenta problemas de abastecimiento, tanto por la intensificación de las sanciones de Estados Unidos contra el Cuba, como por la falta de liquidez y la lentitud en las reformas que pudieran dinamizar su modelo económico, de corte soviético.

El cierre de fronteras golpea al turismo y al naciente sector privado, una industria que representó la entrada al país de 3.300 millones de dólares en 2018.

«Cuba será el país que en peores condiciones emprenderá la remontada económica», asegura el politólogo Jorge Gómez Barata, quien responsabiliza en parte al embargo de EEUU, pero reconoce «las limitaciones y problemas estructurales de la economía cubana».

Además, el principal socio comercial de la isla, Europa, está muy golpeado por la pandemia de coronavirus.

El nuevo coronavirus amenaza el «suministro ante las restricciones de algunos países proveedores en la exportación de alimentos (…) El acaparamiento empeora la escasez, ya importante en Cuba», detalla un reporte diplomático al que la AFP tuvo acceso.

Cuba está obligada a importar el 80% de sus alimentos, unos 2.000 millones de dólares en 2019, ante su incapacidad interna de generar lo que su pueblo consume.

Al mismo tiempo, la crisis global amenaza la entrada de remesas, que estimulan el consumo interno, y se han convertido en un alivio importante para los cubanos que intentan abastecerse en los mercados estatales y en la diversificada economía subterránea.

La agricultura, ya de por sí deprimida por políticas del régimen que no estimulan a los productores de alimentos, se ha visto afectada por la ausencia de lluvias que perjudica las cosechas y generan escasez de agua.

Del lado contrario, el aislamiento social disparó el consumo doméstico de energía, activando el temor a los apagones mientras emisoras de radio oficialistas hacen llamados diarios al ahorro.

Las sanciones de Washington contra la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela han puesto también contra las cuerdas al principal aliado de Cuba y su proveedor de combustible.

Las filas

«¿Dónde hay arroz?», «¿Pasta de dientes?». Los mensajes referidos a los alimentos en WhatsApp van y vienen. Desde la llegada de 3G a los celulares en la isla a fines de 2018, esta vía ha sido clave para localizar alimentos en la mal surtida red comercial cubana.

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YAMIL LAGE / AFP

«La cola es muy lenta», escribe Matilde en el grupo «Solo Comida» y cuenta que «fui a las 9 am y salí a las 4 pm y compré todo lo que pude porque esa cola no la hago otra vez», escribe Matilde en el grupo «Solo Comida». La policía del régimen a duras penas intenta mantener el orden y la separación entre quienes hacen la fila, pero en una isla dominada por la imperiosa necesidad de conseguir qué comer, es casi imposible.

Los cubanos reciben una pretendida canasta básica mensual de alimentos subsidiados que resulta totalmente insuficiente y estánobligados a salir a las calles para encontrar cocn qué completar el menú.

En un intento de hacer frente a la carencia y a la pandemia a la vez, el régimen cerró varios de los grandes mercados que solo existen en La Habana y en algunas otras cabeceras de provincia, y dispuso la venta de alimentos y productos de aseo en los comercios de barrio.

Pero la llegada de insumos de amplia demanda, como el pollo, genera grandes aglomeraciones de personas. El humorista cubano Luis Silva, conocido por sus personaje «Pánfilo», suele decir que el agente transmisor del coronavirus es… el pollo.

El representante de la OMS/OPS en Cuba, el peruano José Moya, comentó a AFP que «en algunos lugares se concentra gran cantidad de población y es un riesgo, y eso lo estamos observando en muchos países».

En días recientes, 18 personas se contagiaron de coronavirus en un centro comercial de la isla y para evitar aglomeraciones se implementó la venta on line, pero la fragilidad de la red y la poca costumbre para asegurar el comercio electrónico provocó caos el servicio a través de la aplicación Tu Envío.

Es difícil hacer la cuarentena del coronavirus cuando hay escasez, dice el economista Omar Everleny Pérez.

Resistencia

«Hay que ir buscando soluciones nacionales, porque no sabemos qué alimentos van a dejar de producir nuestros proveedores», alerta el ministro de Economía del régimen, Alejandro Gil.

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YAMIL LAGE / AFP

Para los cubanos de a pie, que enfrentaron una severa crisis económica en los años 90, y han estado acostumbrados a vivir de escasez en escasez, esta nueva etapa puede ser algo así como sobreponerse a un poderoso huracán.

«Tratamos de buscar la solución con lo que tenemos», dijo a AFP una señora de apellido Martínez.

Para Roberto Sánchez, de 57 años, obligado a andar de compras por toda La Habana, «esta [la de la pandemia] es una experiencia única, que estamos aprendiendo. No es fácil».

Mientras algunos hacen mascarillas con telas sobrantes para protegerse del coronavirus y regalan algunas a sus vecinos, otros alimentan esa «red de ayuda» que avisa a muchos de la llegada de insumos a los desabastecidos mercados.

«Ayer pude comprar pollo gracias a usted», le responde un usuario anónimo a Yadira, por WhatsApp. Entonces, la popular aplicación de mensajería confirma su nueva misión en Cuba: alertar sobre dónde puede haber algo para comprar y llevar a la mesa en una isla donde el coronavirus no es ni la peor ni la más grave de las batallas a librar por su gente.
Fuente diariolasamericas con información de AFP