Helados “Sabor Cid”, abrió un local en La Habana

Helados “Sabor Cid”, abrió un local en La Habana

LA HABANA, 10 mayo  Una conocida empresa privada y marca local de helados en Cuba, de gestión particular, identificada como Helados Cid, abrió un local en La Habana, la capital cubana, y aseguran el aumento de la demanda de sus productos, a pesar del precio elevado de los mismos.

Según un reporte de la web 14ymedio, el local reabrió, porque llevaba varios meses de remodelación y se ubica en 23 y H, en El Vedado habanero, muy cerca del Coppelia capitalino, la otrora “catedral del Helado” que pasa más tiempo cerrada que funcionando. No es el caso de los privados, que cada día crecen sus producciones e inversiones.

Abrió el 3 de mayo, tras seis meses de reparaciones, bajo el slogan de “Sabor Cid”, y la clientela no dejó de acudir al centro en busca de sus productos, aseguró el reportero del citado medio.

Hasta uno de los dueños, de los hermanos Cid, se acercó a los clientes y preguntó sobre la calidad del helado y un fotógrafo profesional tomaba las imágenes de la reinauguración del local y negocio.

Helados “Sabor Cid”, abrió un local en La Habana

Empresa privada de helados en La Habana

¿Cuáles son los precios de esta empresa privada de helados que se expande en La Habana? Pues es el centro de todas sus críticas, aunque ellos se excusan en que deben importar productos de Italia y esto hace que el costo suba.

Por ejemplo, la Copa Cid (2.250 pesos), Affogato Cid (790) y Dona Helada (960), además por 295 pesos se comen el barquillo con una bola y 700 el que lleva tres bolas. También vale 760 pesos el cono de dos sabores y 1.875 pesos la copa de cinco. Tenga en cuenta en una comparativa que la jubilación media de Cuba es de unos 1500 pesos.

“Al paso que van con los precios, ahorita seré intolerante al helado CID. Muy buena calidad, pero los precios se están disparando”, opinó este mes un cliente en sus redes.

Ante la escasez de helados estatales, las interrupciones constantes de Coppelia y la falta de lácteos de la industria estatal, es lógico que las empresas privadas de este tipo resurjan y triunfen, más allá del talento y dedicación de una tradición de años.

Otras marcas que deslumbran y toman la capital, en cuestión de helados, serían otras privadas como Clamanta, Gustó o Los Olivos.

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