Finca Vigía en La Habana, primer Museo dedicado a Hemingway

LA HABANA, 15 mayo En una colina, donde hasta bien entrado el siglo XIX estuvo emplazado un puesto de vigilancia del ejército español, en San Francisco de Paula, se encuentra el Museo Ernest Hemingway, que fuera el lugar de residencia en Cuba, desde el año 1940 hasta su muerte, en 1961, del célebre escritor norteamericano.

En 1930 Martha Gelhorn, la tercera esposa de Hemingway, descubrió Finca Vigía, situada a 15 kilómetros del centro de La Habana, entre los anuncios clasificados de un periódico habanero y convenció a su esposo para abandonar el Hotel Ambos Mundos, donde se hospedaban, y mudarse a este lugar.

Sin embargo, fue la cuarta esposa de Hemingway, Mary Welsh, quien se ocupó de acondicionar la propiedad con muebles diseñados por ella y construidos por carpinteros vecinos de San Francisco de Paula, convirtiéndola en “un lugar espléndido”.

El afamado autor pasó en Finca Vigía casi la mitad de sus años útiles como escritor y fue donde concibió sus obras mayores. Residiendo allí le concedieron el Premio Nobel de Literatura, en 1954, que él dedicó y entregó al pueblo cubano.

Finca Vigía fue la residencia más estable que tuvo Ernest Hemingway. En mil novecientos sesenta el célebre escritor norteamericano viajó a España para asistir a las corridas de toros; allí se sintió muy enfermo y siguió hacia a los Estados Unidos, donde lo hospitalizaron. El 2 de julio de 1961 se suicidó en Ketchum, Idaho.

Pocas semanas después de la muerte de Hemingway, su viuda, Mary Welsh, cumpliendo el último deseo de su esposo, dispuso el traspaso para el gobierno cubano de Finca Vigía y los objetos personales del escritor. En agosto de 1961 retornó y en un encuentro sostenido con el líder cubano Fidel Castro .

La instalación devino museo el 21 de julio de 1962, y se convirtió así en la primera institución creada en el mundo para divulgar la vida y la obra del Premio Nobel de Literatura. En junio de 2011 la Biblioteca Presidencial y Museo John F. Kennedy puso a disposición de Cuba su amplia colección de papeles, fotos, libros y otros objetos del escritor Ernest Hemingway.

Con casi cuatro hectáreas de extensión, el museo Finca Vigía posee una abundante vegetación donde conviven especies de la flora y la fauna tropical. La casa se encuentra rodeada de terrazas que facilitan la comunicación con las habitaciones, y desde ellas pueden verse la sala principal, la biblioteca, el comedor, el cuarto de huéspedes, la habitación de Mary Welsh, el cuarto de trabajo de Hemingway, el baño y la cocina.

En las paredes de la edificación cuelgan, como en vida del escritor, los cuadros con escenas taurinas realizados por el pintor español Roberto Domingo. También, varios trofeos de cacería, casi todos cazados por Hemingway, entre ellos, el búfalo cafre, que cazó en Tanzania durante su primer safari.

La torre es una construcción añadida en 1947, por idea de Mary Welsh, en el lado izquierdo del fondo de la casa. Consta de tres pisos y su altura es de 12 metros. El primer piso pertenecía a los más de cincuenta gatos que habitaban en la finca.

En la actualidad es una sala de exposiciones transitorias, que incluye no sólo piezas del museo, sino también obras de artistas plásticos que buscan inspiración en la vida y obra de Hemingway. La Casa Museo Ernest Hemigway recibió el Premio Nacional de Restauración en el 2007.

Cuando en poco tiempo, los cubanos logremos vencer a la COVID-19, la Finca Vigía podrá ser nuevamente recorrida por visitantes del mundo.

  (www.radiociudadhabana.icrt.cu)