Falleció en La Habana el cineasta Tomás Piard

Falleció en La Habana el cineasta Tomás Piard

LA HABANA, 25 marzo (DDC) El cineasta cubano Tomás Piard falleció en La Habana a los 70 años, víctima de un infarto, según publicó en su perfil de Facebook el investigador Mario Naito.

Según Naito, el realizador se encontraba ingresado en el Hospital Hermanos Ameijeiras, donde había sido sometido a una operación el pasado miércoles.

Piard fue uno de los pioneros del cine amateur cubano, como eran conocidos durante los años 70 y 80 aquellos realizadores que trabajaban fuera de los centros de producción estatales, y que no eran bien vistos por las autoridades.

En la década de 1980, después de realizar varios cortos de ficción, documental y animación, Piard fue fundador de los cineclubes Andrei Tarkovski y Sigma, que tuvieron como antecedente el Círculo de Interés Cinematográfico del municipio Plaza de la Revolución, y que dieron lugar además al Festival Cine Plaza, donde se exhibieron las obras de una generación de realizadores que no encontraba espacio en los medios oficiales.

En 1987, Piard dirigió Ecos, el primer largometraje del «cine aficionado» cubano,  que se desmarca de la tradición realista y sociológica del cine del ICAIC, y se aproxima a la ciencia ficción.

En lo adelante, dentro de la Televisión Cubana dirigiría varios teleplays, cortometrajes y largometrajes, hasta que en los años 2000 logra debutar como director del ICAIC con El viajero inmóvil (2008), inspirado en la vida y obra de José Lezama Lima.

A sus órdenes debutaron en el cine actores como Jorge Perugorría y César Évora.

Diversos creadores han manifestado su pesar en las redes sociales por la desaparición física de Piard. El editor Manuel Iglesias Pérez lo calificó como «maestro y amigo». «Si a alguien le debo el cine es a él, desde aquellos días en su cine club Andrei Tarkovsky, del que salieron tantos talentos demostrados para la cultura cubana», comentó.

La Muestra Joven también hizo público el pesar de sus organizadores: «Lamentamos la pérdida de uno de los directores de cine cubano más consecuentes en la defensa del cine autoral, a pesar de las incomprensiones sobre su peculiar ísimo estilo, su cuidadosa propuesta formal y su hermetismo y fuerza conceptual.»