Expulsan al Gran Maestro de la masonería cubana al grito de «fuera ladrón»

Líder de la Gran Logia de Cuba se pronuncia tras el robo de 19 mil dólares

LA HABANA, 24 mar. El Gran Maestro de la Gran Logia de Cuba, Mario Alberto Urquía Carreño, ha sido expulsado por los representantes de más de 300 logias de la Isla al grito de “Fuera ladrón, usurpador, sinvergüenza, traidor”. Los hechos se produjeron el domingo, cuando Urquía, que sigue ocupando el cargo tras el polémico robo de 19.000 dólares de su oficina, se disponía a presidir la sesión semestral de la Alta Cámara masónica.

La información, adelantada por CubaNet, fue confirmada a 14ymedio este lunes por Ángel Santiesteban, masón de grado 33 –el peldaño más alto en la jerarquía de la orden– y periodista independiente, que no pudo asistir al acto pero conoce los hechos.

A su juicio, quien suceda al Gran Maestro –previsiblemente el Diputado Gran Maestro, Gerardo Cepero Díaz, crítico con Urquía– detendrá la interferencia de la Seguridad del Estado en la logia, algo que deja espacio al optimismo.

Los masones consideraron que Urquía estaba desempeñando de manera ilegal el cargo, ya que el pasado 25 de enero fue expulsado por el Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba  por su presunta “traición”.

Un testigo de lo acontecido este domingo afirmó a CubaNet que el Gran Maestro se negaba a abandonar la sala, pero tuvo que hacerlo por la exigencia casi unánime de los representantes de las logias.

“Había mucha indignación acumulada por el actuar del Gran Maestro. Salió diciendo que llamaría al Registro de Asociaciones (del Ministerio de Justicia) para quejarse, pero ellos no tienen ninguna autoridad aquí”, dijo.

“Eso nunca había pasado en la masonería cubana –agregó–, ni lo penoso tras el robo, ni la injerencia descarada de la Seguridad del Estado, ni la expulsión de un Gran Maestro en funciones. Hoy es el día de la vergüenza, el día en que los masones cubanos demostramos nuestra autonomía e integridad”.

La Gran Logia había expulsado a Urquía por su conducta «punible e intencional», a pesar de que su responsabilidad en el robo del dinero –que pertenecía al Asilo Nacional Masónico Llansó, en el municipio habanero de Arroyo Naranjo– se está investigando aún.

El Supremo Consejo consideró entonces que su “atrincheramiento” estaba, además, dejando como consecuencia un «cisma masónico de gran envergadura en el territorio nacional».

Urquía seguía aferrado al cargo pese a contar con el rechazo de una gran mayoría de masones, algunos de los cuales habían pedido a EE UU que eventualmente le negara una posible entrada al país por “ser un colaborador activo de los órganos de inteligencia del régimen de Cuba”.

Así lo expuso el masón residente en Colombia, Pompilio Portuondo en su cuenta de Facebook, donde añadió el nombre de algunos presuntos “colaboradores”.

“De manera paulatina seguiremos sacando a la luz más nombres de personas que están colaborando con Mario Alberto Urquia y todos los HH (hermanos) que de una manera u otra hayan ocultado, apoyado o apoyen al señor Mario Alberto Urquia Carreño en la próxima sesión de la Alta Cámara Masónica de la Gran Logia el domingo 24 de marzo.

Lo expondremos para conocimiento de toda la comunidad internacional y en especial en EE UU, para que les sea negada su entrada como agentes del régimen”, señaló.

Según CubaNet, una vez se logró la salida de Urquía, y bajo la presidencia transitoria del ex Gran Maestro, Ernesto Zamora, se impugnaron todos los Decretos que Urquía había formado después del 25 de enero hasta la fecha, “incluidos aquellos en los que enviaba a la Corte a quienes se le habían enfrentado”.

Queda por saber qué ocurrirá con José Ramón Viñas Alonso, Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del grado 33, que fue expulsado de la masonería por siete años por una sentencia de la Corte Suprema de Justicia Masónica de Cuba el jueves 22 de febrero.

Su “castigo” fue interpretado por muchos como una venganza de Urquía Carreño contra Viñas, por haber denunciado el robo de los 19.000 dólares de la discordia.

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