El túnel de La Habana celebra sus 62 años

LA HABANA, 12 julio El túnel de La Habana figura entre las siete maravillas de la ingeniería civil cubana y forma parte de la identidad de la bella ciudad. Según el proyecto aprobado, la zona central del túnel está constituida por cinco secciones o cajones de hormigón prefabricado, cuatro de los cuales tienen una longitud de 107.50 metros y un cajón central de 90 metros.

El trazado de este túnel corre debajo del fondo de la Bahía de La Habana, entre 12 y 14 metros. El sistema de drenaje se hizo aprovechando las características topográficas donde tragantes colectan las aguas pluviales y las llevan hacia el mar.

Además de esto, se construyeron dos cisternas de 500 metros cúbicos de capacidad cada una para la acumulación de aguas pluviales. Desde las cisternas se extrae el agua con seis equipos de bombeo.

Otros elementos complementarios del túnel son las compuertas de seguridad contra ras de mar, la iluminación interior y la ventilación, así como la protección contra incendios. Su construcción se realizó entre los años 1957 y 1958, terminándose el 31 de mayo de 1958 día que se inauguró, en condiciones extremadamente difíciles debido a la necesidad de trabajar bajo agua; la obra ahorra a los pasajeros un rodeo de decenas de kilómetros alrededor del denominado “anillo” que circunda la capital.

El túnel de La Habana abrió las puertas a la modernidad

A cargo de la dirección de ejecución y proyección de la obra estuvo el ingeniero cubano José Menéndez Menéndez, quien junto al grupo de trabajo que lo acompañaba, diseñó un sistema de tubos de hormigón reforzado, capaz de soportar grandes toneladas de agua.

El túnel permite el paso de cuatro pistas de tráfico de unos tres y 35 metros de ancho cada una y tiene 733 m de largo y una longitud total de la obra de enlace de más de mil 600 metros que comprende además los accesos Oeste (Habana) y Este (Zona de Peaje).

Un tendido telefónico con central automática de 28 pares relacionaba diferentes lugares del túnel con siete teléfonos instalados en serie dentro de este.

El túnel de La Habana abrió las puertas a la modernidad

La obra fue iniciada inmediatamente después de la firma del contrato y se inauguró tres años más tarde, en el mes de mayo, exactamente cinco años después de haber sido inaugurado el Túnel de Línea e incluyó además la Vía Monumental y los inicios de la “Gran Habana del Este”, y fue obra del genio, la técnica y el talento de franceses, cubanos y norteamericanos, en estrecha colaboración para producir una obra vial de carácter muy funcional.

Por debajo de la bahía de La Habana, a lo largo de 733 metros, fue construida la majestuosa e impresionante obra de la empresa francesa Societé de Grand Travaux de Marseille. En su interior presenta un excelente servicio de alumbrado para la comodidad de los transeúntes. Discurre por debajo de la Bahía de La Habana.

Durante años las comunicaciones del núcleo urbano de la ciudad con el Este se realizaban bordeando la Bahía de La Habana y hacia el Oeste cruzando el Río Almendares por los puentes existentes.

El Ingeniero francés La Carriere de la Tour construyó el puente “Puentes Grandes” a principios del siglo XIX sobre el Almendares en la zona del Cerro.

El túnel de La Habana abrió las puertas a la modernidad

A pesar de que el desarrollo urbanístico de la ciudad fue en dirección Oeste y Sur, inversionistas, hombres de negocios y políticos cubanos de la época ponían su larga vista hacia las posibilidades de ampliar la ciudad hacia la zona situada al este de la bahía de La Habana.

Los especialistas pretendían alojar en el este a unos 200 mil habitantes, aún más, extender la ciudad hasta las playas de Santa María del Mar en los próximos 30 años; facilitar el tráfico hacia el Este, y del Este hacia La Habana y Pinar del Río, para evitar así la carretera central y no bordear la Bahía -más de media hora de recorrido- en una distancia de más de 20 kilómetros, por carreteras muy estrechas.

El túnel de La Habana abrió las puertas a la modernidad

En la Habana del Este se hicieron algunos edificios a principios de la década del 60, según el Plan de Ahorro y Viviendas dirigido por Pastora Núñez, y más al Este, después de Cojímar, posteriormente se desarrolló el Plan de Viviendas de Alamar.

El túnel de La Bahía no es el único existente en la ciudad, pero se le denomina así por su majestuosidad y la gran importancia que tiene para el transporte.
Fuente www.radiorebelde.cu