El Templete, símbolo de cubanía, cumple 192 años

LA HABANA, 20 mar (PL ) Símbolo de cubanía y mestizaje, lugar de indiscutible religiosidad, El Templete cumple hoy 192 años siendo uno de los lugares históricos más visitados de la capital del país.

Cada año, miles de personas, en su mayoría extranjeros, recorren el pequeño templo de estilo grecorromano de la calle Baratillo entre O’Reilly y Enna, en la Plaza de Armas, ubicado en el Centro Histórico de La Habana Vieja, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1982.


Erigido en solo cuatro meses, su construcción estuvo a cargo del coronel Antonio María de la Torre y Cárdenas, bajo los auspicios del capitán general y Gobernador de Cuba, Francisco Dionisio Vives, y el obispo de La Habana, Juan José Díaz de Espada y Fernández de Landa.

Terminado en homenaje a la reina Josefa Amalia de Sajonia, esposa de Fernando VII, el recinto cuenta con tres grandes lienzos del pintor francés Jean Baptiste Vermay, quien años después fundó la Academia de Pintura de San Alejandro.

Las obras representan la advocación a la primera misa, el primer cabildo, y un lienzo central -terminado más tarde- que muestra la inauguración del monumento el 19 de marzo de 1828, con la presencia de las más altas personalidades del gobierno colonial.Aquella primera misa fue oficiada por el obispo de Espada a la entrada de El Templete, el 16 de noviembre de 1519, bajo la sombra de una frondosa ceiba erguida ante la edificación, hecho considerado como el acto fundacional de esta ciudad.

En recordación del suceso, el gobernador de la isla Francisco Cagigal, erigió en 1754 una columna conmemorativa que consta de una imagen de la Virgen del Pilar en lo alto y tres caras que representan la división territorial en las entonces tres provincias de la colonia.

Con los años, la columna fue colocada sobre cuatro gradas circulares de piedra y sustituida la imagen de la Virgen del Pilar de su cúpula por otra dorada a fuego.

El conjunto escultórico que incluye la ceiba, la piedra en la Columna Cagigal (1754), y el templete neoclásico con sus lienzos interiores (1828) perpetúa el área que ocupó en principio la Plaza y Villa de San Cristóbal de La Habana desde su fundación en 1519.

Elementos valiosos del lugar son también la reja de lanzas de hierro terminadas en puntas de bronce, con pilares rematados por copas con piñas, lo que, según historiadores, introdujo un detalle tropical en la concepción neoclásica del monumento.

Como en ocasiones anteriores, en 2016 una nueva ceiba debió ser plantada en el lugar y para el 498 aniversario de La Habana, El Templete recuperó su espacio original. También fueron restaurados los cuadros de Jean Baptiste Vermay, cuyas cenizas y las de su esposa descansan en el lugar.

Sitio emblemático para los capitalinos, la tres vueltas a la ceiba en sentido contrario a las manecillas del reloj es uno de los ejes de la celebración fundacional de la ciudad. Habaneros acuden a su entorno para pedir deseos y dejarle ofrendas de carácter religioso.