El incendio forestal del Parque Alejandro de Humboldt dejó menos daños

LA HABANA, 31 mayo  Después de varios días de investigaciones, se señaló a la minería ilegal artesanal como la causa del incendio forestal que el 17 de abril se detectó en las inmediaciones del río Yarey,

en el Departamento de Conservación Ojito de Agua, del Parque Nacional Alejandro de Humboldt, Patrimonio de la Humanidad.

Especialistas cubanos estiman en diez años el tiempo en que se recuperará el Parque Nacional Alejandro de Humboldt de un incendio forestal que lo asoló durante más de 20 días.

El fuego, que comenzó el 17 de abril y fue extinguido el 9 de mayo, dañó 1,896 hectáreas de bosques del parque, el cual abarca un área situada al noreste de Guantánamo y al sureste de Holguín.

Según los expertos del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), entre las especies vegetales afectadas están los ocujes colorados, manajús, robles negros, inciensos, pinares y árboles de copal, así como poblaciones de cordobán, palmas pajúas, orquídeas y otras plantas de menor porte.

Particularmente dañado resultó el sector de Ojito de Agua, en las llamadas Cuchillas del Toa, donde habitan más de 1,200 especies vegetales con alto nivel de endemismo, que representan el dos por ciento de la flora total del planeta, de acuerdo con la información de Granma.

En cuanto a la fauna, los exponentes más dañados por el siniestro fueron los lagartos, majaes, moluscos, invertebrados como la polimita picta, y el almiquí, en peligro crítico de extinción.

Los especialistas temen por la seguridad de aves como los tocororos, cotorras, cateyes, gavilanes, palomas y otras migratorias y residentes.

El Parque Alejandro de Humboldt, declarado Patrimonio de la Humanidad, abarca un total de 79,680 hectáreas de zona protegida donde conviven 16 de las 28 formaciones vegetales identificadas en Cuba.

Para su recuperación se plantarán el 60 por ciento de las áreas perdidas y el 40 por ciento se restablecerá por regeneración natural, un proceso que dará sus primeros frutos en dos años. La sanación total demorará una década.

Los expertos recomiendan eliminar de los bordes de los cortafuegos y de los caminos los árboles pirofílicos y plantar especies endémicas como el abey de monte malo, uvillas, ocujes colorados y robles negros, de mayor índice de humedad y bajo potencial combustible.

La UNESCO anunció que ayudará a Cuba con fondos para esa labor.
(Cibercuba)