El Gobierno invierte menos en la producción de azúcar , que no cubre la demanda nacional

El Gobierno invierte menos en la producción de azúcar

LA HABANA, 22 apr. Pese que la producción de azúcar en Cuba —otrora principal exportadora a nivel mundial— no satisface ni la demanda nacional en estos momentos, el Gobierno redujo la inversión en este sector en 2023 con respecto a 2022.

El portal oficial Cubadebate afirmó este lunes que todos los sectores económicos crecieron con respecto a 2022 «excepto la minería, la industria azucarera y las actividades de ciencia, innovación y tecnología», basándose en las cifras publicadas por la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).

En la industria azucarera, la inversión cayó de 410,1 millones a 369,1 millones, con respecto al año pasado. En explotación de minas y canteras, el gasto bajó de 5.066,3 millones en 2022 a 4.880,7 millones en 2023.

La actual zafra azucarera arrancó el 6 de diciembre. Sin embargo, un mes después más de la mitad de los 25 centrales que deben moler en la campaña todavía estaban en reparación.

A finales de noviembre de 2023, antes de comenzar la zafra, el estatal Grupo Empresarial AZCUBA reconoció que no se cumplieron las exportaciones de azúcar previstas y que el bajo resultado de la pasada contienda afectó el consumo de la canasta básica de los cubanos. La entidad estatal ha introducido en la actual zafra un «nuevo modelo de negocio» para aspirar al autofinanciamiento.

En marzo de 2023, un experto consultado por Reuters había vaticinado bajo condición de anonimato: «Ciertamente, no harán el plan y tendrán que importar para cumplir con el consumo interno mínimo».

En enero de ese año, el director de Informática, Comunicaciones y Análisis de AZCUBA, Dionis Pérez Pérez, había reconocido la obsolescencia que padece la industria azucarera en Cuba.

Asimismo resulta llamativo que la inversión en las actividades de ciencia, innovación y tecnología también disminuyera con respecto a 2022 (de 531,7 millones a 523,9 millones), teniendo en cuenta que Miguel Díaz-Canel no deja de llamar a innovar y aplicar la ciencia para sacar a Cuba de la profunda crisis económica en la que se hunde.

Cubadebate reconoció que es significativo «el aumento en las inversiones de hoteles y restaurantes», sin señalar la contradicción que existe entre ese incremento y la baja ocupación. Hasta marzo, Cuba había recibido un total de 809.238 turistas, cifra que representa un 7,5% más que la registrada en igual periodo de 2023, pero vaticina otro año de estancamiento en el sector, que permanece a la zaga en la región del Caribe.

El medio oficial también resaltó el aumento, con respecto a 2022, de la inversión en «suministros de gas, agua y electricidad; transporte, almacenamiento y comunicaciones y educación». Además, destacó la «recuperación en las inversiones de la agricultura, la ganadería y la pesca».

Sin embargo, las mismas cifras de la ONEI citadas por Cubadebate muestran que la inversión en el turismo —como parte de los denominados servicios empresariales, actividades inmobiliarias y de alquiler, así como en hoteles y restaurantes— abarcó un tercio del total de 96.622 millones de pesos gastados, por encima de los 71.069 millones de 2022.

Cuba no cumplirá compromisos de exportación de azúcar tras la peor zafra en décadas

Pese a la crisis alimentaria que viven los cubanos, el incremento de la inversión en agricultura, ganadería, caza y silvicultura (2.966,7 millones, frente a los 1.855 del año previo) es ínfimo. Lo mismo ocurre con la pesca (657,6 millones en 2023; 511,9 en 2022).

También son insuficientes los incrementos en educación (de 819,9 millones a 1.339,4 millones); salud pública y asistencia social (de 1.519,9 millones a 1.770,8 millones); construcción (de 1.016,6 millones a 1.527,1 millones), y suministro de electricidad, gas y agua (de 6.988,6 millones en 2022 a 9.642,2 en 2023).

En cuanto al transporte, el aumento de la inversión no benefició a los cubanos de a pie. El ministro de esa cartera, Eduardo Rodríguez Dávila, reconoció en el programa de Youtube Desde la presidencia, conducido por Díaz-Canel, que el transporte público en Cuba mueve hoy solo 2,7 millones de viajeros diarios, frente a los 5,9 millones de hace cinco años, en lo que constituye una de las peores crisis del sector.

Sin embargo, esa crisis solo afecta al transporte que usan los cubanos comunes. Los viajes en ómnibus de uso público pasaron de 390,2 millones en 2022 a 321,6 millones el año pasado. Pero el número de viajeros en el transporte estatal destinado a turistas repuntó un 62,1%, según cifras oficiales divulgadas la semana pasada por la ONEI.

Cubadebate también destacó que en el país «se concede gran importancia a la inversión extranjera» y afirmó, citando al Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, que «en el país se propicia un favorable ambiente de negocios con la aprobación de la Ley No. 118 y sus normas complementarias».

«Entre los incentivos que invitan a los inversionistas extranjeros a apostar por Cuba destacan la formulación de políticas sectoriales para la identificación de oportunidades de inversión con capital foráneo que permitan el acceso al mercado cubano y sus consumidores, la ubicación geográfica en el centro de un mercado en expansión, el personal altamente calificado y una política gubernamental que prioriza la innovación tecnológica y la investigación», apuntó el medio estatal.

No obstante, en diciembre pasado el Gobierno cubano admitió que la inversión extranjera no tuvo buenos resultados en 2023, si bien, como acostumbra a hacer, culpó de ello al embargo estadounidense.

Pese a echar mano al chivo expiatorio de costumbre para justificar el desgano de la inversión extranjera, el Gobierno destituyó a la viceministra primera del organismo, Ana Teresita González Fraga, y al viceministro Roberto López Hernández, a finales de enero.

 

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