El cardenal Jaime Ortega lamenta, en un texto póstumo, los ataques de los ‘cubanos que viven en el exterior’

El cardenal Jaime Ortega lamenta, en un texto póstumo, los ataques de los 'cubanos que viven en el exterior'

LA HABANA, 25 ene. (DDC) El cardenal Jaime Ortega Alamino, fallecido en 2019, dejó al morir una carta manuscrita donde lamenta «críticas, ataques amargos e incomprensiones de mis hermanos cubanos que viven en el exterior».

«De los fieles en Cuba he sentido cercanía, afecto, admiración, gratitud. Esto compensa los sufrimientos anteriormente dichos, pero aún así son muy tristes y duros de soportar, pues pienso en la Iglesia que se ve impugnada, aún en el Santo Padre», agrega.

«Cada visita de un papa a Cuba, ha sido ocasión para atacarlo», asegura Ortega Alamino en el documento, hecho público por la Iglesia Católica cubana a través de la revista Palabra Nueva.

El texto de 14 páginas, una especie de testamento espiritual y confesión, fue escrito por Ortega Alamino el 23 de abril de 2017, mientras permanecía en un retiro con los padres Carmelitas en el convento de San Juan de la Cruz, en Segovia, España, y mantenido bajo resguardo hasta este mes de enero por el Dr. Nelson O. Crespo Roque, secretario personal del fallecido.

Antes de su publicación, asegura Crespo Roque en la introducción del documento, sus páginas estuvieron en poder de Juan García Rodríguez, arzobispo de La Habana.

En su confesión, Ortega Alamino hace referencia en dos ocasiones, sin mencionarlas explícitamente, a su paso por las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), adonde fue enviado por el régimen de Fidel Castro, y en las que permaneció durante «ocho meses en un campo de trabajo.»

«Cuando me hablan de los meses que pasé en trabajos forzados, de las penurias de alimentación, transporte y vestido, de los años difíciles de trabajo pastoral en parroquias del campo, nada de eso me parece extraordinario y me da temor que no esté ni remotamente unido a la pasión del Señor», afirma.

Ortega Alamino murió el 26 de julio de 2019 tras varias semanas en condición crítica y pronóstico reservado por un cáncer terminal.

Según precisó en esa ocasión la Ermita de la Caridad en su perfil de Facebook, «a pesar de las restricciones en Cuba, el 8 de septiembre de 1993, Jaime Ortega, junto al arzobispo de Santiago de Cuba Pedro Claro Meurice Estiú y los obispos de las distintas diócesis de Cuba redactaron el documento conocido como Carta Pastoral El Amor todo lo Espera, la cual levantó duras críticas por parte del Gobierno, así como ataques por parte de la prensa oficial, que nunca publicó dicho documento».

La pasada década, el excardenal de La Habana actuó como correo para entregar las cartas que el papa Francisco dirigió a Raúl Castro y Barack Obama, ofreciendo el amparo de la Iglesia Católica en el proceso de acercamiento diplomático entre ambos gobiernos.

Asimismo, Ortega Alamino jugó un papel esencial en el proceso por el cual más de 100 prisioneros políticos cubanos fueron enviados al exilio en España en 2010.