Cuba insiste en culpar a EE.UU. por migración ilegal en reunión en La Habana

Cuba insiste en culpar a EE.UU. por migración ilegal en reunión en La Habana

LA HABANA, 16 nov.  Cuba insistió este martes en culpar a Estados Unidos del éxodo masivo desde la isla al término de la segunda ronda de conversaciones migratorias bilaterales en La Habana.
El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, presidió la delegación del gobierno cubano, que al finalizar la reunión emitió un comunicado oficial en el que culpa nuevamente a la Casa Blanca de estimular la migración ilegal a través de las políticas del gobierno estadounidense.

Cuba considera que la crisis migratoria está provocada por «el impacto negativo que el bloqueo económico de Estados Unidos y las medidas de reforzamiento extremo aplicadas desde 2019 ejercen sobre las condiciones socioeconómicas de la población cubana», indicó el texto.

Además, por «el trato preferencial que reciben los cubanos que entran de manera ilegal en el territorio estadounidense y la vigencia de la Ley de Ajuste Cubano».

La Habana reconoció, no obstante, el cumplimiento de los acuerdos de la parte estadounidense, como la reanudación total de los servicios de visado de inmigrantes en la Embajada de Estados Unidos en Cuba a partir del 4 de enero de 2023.

Sin embargo, el gobierno cubano se niega a admitir el impacto de la ineficiencia estatal en la crisis generalizada en el país, con la segunda peor inflación del mundo, apagones de más de 12 horas diarias, una proyección de crecimiento económico de 2.0% en 2022 y de 1.8% para 2023, y donde «más del 72% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y solo el 14% espera que su situación personal mejore en un futuro próximo», según una encuesta del Observatorio Cubano de Derechos Humanos.

La reunión coincidió con la divulgación de las estadísticas de entradas irregulares por puntos fronterizos durante el pasado octubre, que evidencian índices descontrolados de inmigrantes cubanos: 29,872.

A pesar de las acusaciones del régimen, Estados Unidos llegó a la reunión este martes después de haber cumplido la entrega de más de 20,000 visas de inmigrante en el período fiscal 2022 y en proceso de restablecer todos los trámites consulares en su embajada en La Habana a partir de 2023.

El comunicado de la parte estadounidense destacó las áreas de cooperación exitosa en materia de migración, al tiempo que identificó los problemas que han sido obstáculos para el cumplimiento de los objetivos de los acuerdos y expresó el compromiso de Washington de «mantener conversaciones constructivas con el Gobierno de Cuba cuando sea apropiado para promover los intereses de Estados Unidos».

«Garantizar una migración segura, regular y humana entre Cuba y Estados Unidos sigue siendo un interés mutuo de ambos países y es coherente con los intereses de Estados Unidos de fomentar la reunificación familiar y promover un mayor respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales en Cuba», subraya el mensaje.

La reunión de este martes en La Habana para discutir la implementación de los Acuerdos Migratorios bilaterales es la segunda que se realiza este año después de haber permanecido congeladas desde finales de 2018 por decisión de la administración de Donald Trump.

La subsecretaria adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental, Emily Mendrala, encabezó la delegación interinstitucional de Estados Unidos. La funcionaria ha impulsado negociaciones recientes con gobiernos centroamericanos con el fin de instrumentar la política migratoria de la administración Biden hacia la región.

Washington afirmó que estas conversaciones ofrecen una oportunidad para discutir la implementación mutua de los Acuerdos Migratorios, compuestos por una serie de pactos bilaterales suscritos en 1984, 1994, 1995 y 2017.

El comunicado cubano recalcó que la migración irregular se asocia a las lamentables pérdidas de vidas, así como a otros fenómenos como el tráfico ilícito de migrantes, el fraude migratorio y la trata de personas; en medio de fuertes acusaciones por el hundimiento deliberado de una lancha cargada de migrantes por parte de las tropas guardafronteras del régimen.

Las rondas migratorias tienen lugar dos veces al año, con alternancia de sedes en La Habana y Washington, y esta cita terminaría por normalizar su frecuencia.

La pasada semana una delegación estadounidense de alto nivel viajó a Cuba para sostener contactos con funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX), discutir los procedimientos de visados y anunciar el restablecimiento de servicios consulares el próximo 4 de enero.

Este encuentro en La Habana coincidió con un anuncio, que trascendió a través de fuentes de la administración Biden, de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) planea reactivar los vuelos de deportación hacia Cuba en breve, con los indocumentados detenidos en la frontera.

El pasado año pidieron asilo en la frontera terrestre de Estados Unidos 224,764 cubanos, y solo en octubre de 2022 llegaron más de 30,000, lo que confirma la escalada de la peor crisis migratoria que ha vivido la isla.

Recientemente, un demógrafo cubano reconoció el impacto del éxodo en el crecimiento poblacional de la isla, que desde hace 25 años no supera los 11 millones de habitantes y va camino a reducir la cifra.