Cuatro líneas de cruceros condenadas por sus escalas en La Habana

Cuatro líneas de cruceros condenadas por sus escalas en La Habana

LA HABANA, 31 de diciembre Tribunales estadounidenses ordenaron a cuatro líneas de cruceros que paguen casi 450 millones de dólares por utilizar un puerto de La Habana nacionalizado por las autoridades cubanas en 1960.El fallo, dictado el viernes por un juez federal en Florida, ordena a las líneas de cruceros Carnival, MSC SA, Royal Caribbean y Norwegian pagar 109 millones de dólares cada una, más las costas judiciales, a la empresa estadounidense Havana Docks.

Este último había sido privado, sin indemnización, de sus derechos para operar el puerto tras la revolución castrista en la isla caribeña.

Las cuatro empresas, cuyos transatlánticos hacen escala en Cuba, «han obtenido importantes ganancias, del orden de varios cientos de millones de dólares cada una, con sus actividades ilícitas» en este puerto, dijo la magistrada Beth Bloom.

Estados Unidos aplica un embargo económico contra la isla desde 1962, pero el presidente demócrata Barack Obama lo relajó al autorizar a los cruceristas hacer escala en Cuba en 2016, decisión que luego anuló su sucesor republicano, Donald Trump.

Sin embargo, la sentencia no se basa en este embargo sino en partes de una ley de 1996 que han permanecido en letra muerta hasta entonces.

En ese momento, el Congreso de los EE. UU. quería desalentar a los posibles inversionistas en Cuba autorizando a cualquier estadounidense cuya propiedad hubiera sido incautada por el régimen de Fidel Castro a enjuiciar a quienes se beneficiaran de su uso.

Los sucesivos presidentes estadounidenses, sin embargo, habían bloqueado la aplicación de esta medida hasta que Donald Trump decidió en 2019 dejarla entrar en vigor.

Una serie de acciones judiciales habían seguido y la relativa a los cruceristas es la primera en prosperar. En marzo, el juez Bloom encontró a las cuatro empresas culpables de “tráfico” y “turismo prohibido” con base en esta ley.

El viernes fijó el monto de la indemnización resultante de este veredicto. «Dado el propósito disuasorio de la ley y la naturaleza del delito, una multa de poco más de 100 millones de dólares por acusado es ciertamente razonable», dijo.

Su decisión está sujeta a apelación, pero podría tener grandes repercusiones para la economía cubana, que atraviesa su peor crisis desde la década de 1990.

Fuente