Confusión con crucero lleno de cubanos

Cuba afirma que barco no entró porque cambió los acuerdos

LA HABANA, 15 feb.  Un barco repleto de cubano-americanos procedentes de la Florida está a la espera de autorización para entrar a la bahía de La Habana, donde familiares de los viajeros los aguardan para, supuestamente, montarse también en el crucero e irse a navegar por tres días por aguas del Caribe.

El confuso incidente sigue en progreso y fue confirmado a El Nuevo Día por pasajeros de la embarcación y por familiares de ellos que esperaban el arribo del barco en el puerto de La Habana desde tempranas horas de la mañana.

“Se supone que el barco debía llegar temprano. Nos tienen a la afueras de la costa, desde aquí vemos La Habana. Dicen que nos van a dejar entrar mañana (sábado) y estar hasta el domingo en la noche por un acuerdo verbal con las autoridades cubanas, pero no hay nada oficial”, dijo a El Nuevo Día uno de los pasajeros del bote tocados por la confusión que prefirió se protegiera su identidad.

El nombre del barco es el Grand Classis, de la firma Bahamas Paradise Cruise Line, y los paquetes de viaje fueron vendidos por la agencia Viva Travel, en Coral Gables, Florida, según los pasajeros que contactaron a El Nuevo Día.

La promesa de producto era que el barco saldría de Florida y anclaría en La Habana, donde los pasajeros podrían recoger a sus familiares para pasar tres días en altamar, con un programa que incluía actividades y música cubana.

La idea estriba en que los cubanos en la isla podría viajar con sus familiares en barco sin tener que solicitar visas de terceros países, porque el crucero sólo tocaría tierra en La Habana, primero para recogerlos y segundo para dejarlos, para luego regresar a la Florida.

Pero eso no ocurrió, pues un diferendo procesal con las autoridades cubanas provocó que el barco permaneciera en altamar sin una solución clara.

Los pasajeros en el bote comunicaron a El Nuevo Día que una lancha del gobierno cubano llegó y funcionarios se subieron a la embarcación, donde acordaron que se permitirá atracar en La Habana, pero los familiares en la isla no podrían subir al crucero, porque los boletos fueron vendidos en Florida sin la anuencia de las autoridades cubanas. Pero luego, se les comunicó que el barco no recibió autorización del Ministerio de Transporte para entrar a puerto.

Un vídeo facilitado a este medio por uno de los tripulantes muestra a una pasajera explicando la respuesta que le dio la agencia que le vendió el paquete, la cual no aseguraba por escrito que podrían bajar en La Habana, lo que provocó la ira del resto de los viajeros.

En tierra, un grupo de cubanos esperaban la nave para validar la promesa de que podrían montarse en el crucero para pasar unos días con sus familiares y luego volver a Cuba, pero la situación era confusa.

“El barco no ha llegado. No tenemos información. Vendieron boletos para poder montarse al barco, pero aquí dicen que eso fue en Miami y que en Cuba no se sabe nada de eso”, indicó un afectado que prefirió no identificarse.

Músicos de los artistas cubanos que tocarían en el barco, como “Los 4” y Laritza Bacallao, fueron vistos abandonando la zona del puerto habanero luego de que se les comunicara que no podrían abordar la embarcación.

Imágenes enviadas a El Nuevo Día desde el barco muestran a los viajeros mirando por la borda hacia La Habana y a una lancha de la autoridad portuaria cubana que llegó a aclarar el incidente con la tripulación.

(www.elnuevodia.com)