Condón femenino

LA HABANA, 4 ene. (Por: Isely Ravelo Rojas) El preservativo femenino tiene su día propio. Sí, el 16 de septiembre de cada año se conmemora el Día Internacional del Condón Femenino.


La fecha se instituyó en el marco de la III Conferencia Internacional del Sida en el año 2012 para aumentar el conocimiento de este método anticonceptivo.

El condón femenino es una funda o bolsa de plástico delgado y fuerte llamado poliuretano o de nitrilo, un material para personas alérgicas al látex; que cubre el interior de la vagina, los labios genitales y el clítoris. El preservativo vaginal se puede llevar puesto hasta 8 horas sin que produzca daños o lesiones y tiene una efectividad de 95 a 98% si se utiliza correctamente.

Cumple, al igual que el masculino, con la doble función de protección: evita embarazos no deseados y previene el contagio con infecciones de trasmisión sexual (ITS). Además, resulta un método autónomo de protección para las mujeres. Sin embargo, este preservativo también posee desventajas: no goza de tanta popularidad como el condón para hombres debido a que apareció en 1992 en Inglaterra y su venta aún no alcanza las cifras del condón masculino.

Igualmente todavía persisten los tabúes y la reproducción de estereotipos machistas en torno a la utilización del preservativo para mujeres. A propósito de su uso, los países latinoamericanos y caribeños van a la saga en este sentido.

Como otra desventaja notable es que en el momento de las relaciones sexuales el anticonceptivo para mujeres puede resultar ruidoso, según reseña el diario hondureño, El Heraldo. Asimismo las féminas refieren que es incómodo y más caro que su par para hombres. El costo de cada condón femenino oscila entre $ 2.50 a $ 5.00 dólares, aproximadamente, cinco veces más que el preservativo masculino.

Respecto a su comercialización existen 25.8 millones de condones femeninos que se ofrecen a través de las fuentes de financiamiento internacionales y no gubernamentales, sin embargo países como Cuba todavía no lo comercializan.

Cuba a la espera…

El condón para féminas aún no está en venta en la red de farmacias de Cuba, aunque un estudio realizado en 2016 tomó el criterio de 460 mujeres capitalinas entre 15 a 59 años y exploró la aceptación que este método de protección podría tener en el país. La investigación develó tres posiciones de las cubanas respecto al condón: primero, “se niega su uso (está feo, es grande)”; luego “se acepta (¡qué rico, qué bueno, quiero volver a probar!); y en un tercer momento las personas preguntan “¿dónde puedo encontrar más?”.

La indagación estuvo coordinada por el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y contó con el apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa). El estudio reveló que la mayoría de las participantes sabían que existía un condón para ellas y las principales razones por las que seguirán usándolos se relacionan con el placer sexual: “provoca buenos orgasmos”, “tiene muy buena lubricación”, además de ofrecerles independencia para tomar decisiones: “puedo usarlo cuando quiera”.

Como razones para no continuar utilizando el condón, las féminas expresaron en la pesquisa las dificultades para colocarlo, la comodidad -“es más cómodo el condón masculino” – y también que “a mi pareja no le gustó”, entre otras.
Las perspectivas de este estudio de aceptación apuntan a la posibilidad de vender condones para mujeres en Cuba. El cuándo comenzarán a comercializarse… eso solo lo dirá el tiempo.