Concluye primera etapa de la nueva conductora de La Habana

LA HABANA, 7 aug, El pasado mes de enero, varios medios de prensa nacionales anunciaban en sus titulares

el comienzo de una obra de ingeniería hidráulica que resolvería los acuciantes problemas de abastecimiento de agua en la zona más antigua de la ciudad.

Prevista para ser completada en un plazo de seis meses, (de marzo a septiembre de 2019) la conductora Crucero Centro, nombre que recibe la nueva instalación, ha alcanzado ya la culminación de su primera etapa, y se estima unos 91 000 habaneros serán beneficiados al final.

Ésta conecta los tanques del Sistema Central de Palatino con La Habana Vieja y tendrá una interconexión para casos de emergencia con El Gato en un recorrido que supera los nueve kilómetros, según explicaron en el momento especialistas de Aguas de La Habana y del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos.

La Habana Vieja ha padecido durante años de un servicio irregular y una presión demasiado baja que ha redundado en un parcial desabastecimiento del preciado líquido, influyendo negativamente, no solo en la calidad de vida de sus habitantes, sino también en la afectación de medulares servicios turísticos, principal fuente de ingresos en la zona del centro histórico, donde se concentra el mayor número de restaurantes, comercios, hostales y hoteles de la provincia.

La directora técnica de la empresa Aguas de La Habana, Esther García, explicó a la prensa que esta nueva conductora no solo llevará el agua hasta las viviendas y establecimientos de una manera más eficaz sino permitirá, además, disminuir las pérdidas por conceptos de salideros y contribuir al ahorro de agua.

En ello jugarán un papel fundamental la creación de sectores hidrométricos a partir de los cuales, procesos como la medición, facturación y gestión disminuirán las pérdidas en las conductoras, redes y al interior de las viviendas, aseguró García.

Actualmente, más de ocho mil 600 personas reciben el preciado líquido mediante tanques cisterna, lo cual representa la ejecución de más de 800 viajes semanales, comentó la especialista.

Variadas son las opiniones en la población despertadas a partir del emprendimiento de esta monumental empresa. Aunque todas coinciden en notas de esperanza, algunos se preguntan por el estado en que quedarán las calles intervenidas para la instalación de la conductora y otras si solo 6 meses serán suficientes para terminar la obra, teniendo en cuenta el estilo constructivo y la aparición de dificultades no previstas.

Al respecto, las autoridades vinculadas a la construcción han declarado que se cuenta con la tecnología y los medios necesarios para minimizar los plazos y las afectaciones urbanas que este tipo de trabajo suele implicar. Septiembre dirá la última palabra y ojalá llegue con mucha agua.

(Con información de Tribuna de La Habana)