Bonsái en tiempos de pandemia

LA HABANA, 8 mayo ecturas, costura y reparaciones largamente pospuestas en el hogar.

Algunos han encontrado refugio en pasatiempos a los que ya desde antes dedicaban sus horas y concentración. Así ha sucedido entre quienes integran el Club Cuba Bonsái.

Fundado el 10 de noviembre de 2013, abrazó la idea de agrupar a artistas del bonsái en Cuba, y sobre todo, aquellos que tuvieran alguna experiencia y aportarán socialmente al grupo.

Hoy conforman el club personas diversas, unidas por el amor a una cultura diferente, pero humana y social. Los requerimientos para integrarse al club, Fernández, son haber vencido el curso básico de Bonsái de Cero o ser un artista independiente de bonsái reconocido y con piezas en su aval, explicó Yusniel Humberto Fernández, presidente del club.

“La clave principal de ser un buen cultor de bonsái es el aprendizaje continuo, el interactuar en equipo, el estudio constante, el talento y amor por este arte y la dedicación abnegada, esos son los pilares”, dijo.

De acuerdo con Fernández, el cultivo del bonsái, ennoblece el alma y genera una paz incomparable y bienestar emocional.  “Muchos de nuestros miembros han encontrado en nuestro club un escape a la monotonía y una vía de desarrollo personal con un compromiso único con el propio ser”.

En un inicio, solo era una asociación para exponer el trabajo de los cultores cubanos del bonsái. Luego, fueron incorporando cursos, talleres, exposiciones nacionales e invitaciones a bonsaístas foráneos.

Bonsái en tiempos de pandemia

Foto: Cortesía Club Cuba Bonsái Volver

“Comencé en uno de sus cursos y me quedé. Hoy, después de dos años con el grupo, soy miembro de la junta directiva. Interactuar con los nuevos integrantes es vital, el trabajo, los proyectos sociales son necesarios, de ellos depende que otras personas amen el arte, a través de su estudio y divulgación”, comenta Gabriela Suárez, secretaria ejecutiva del club.

A su juicio, lo imprescindible es compartir obras, esfuerzos, crecer y ayudar a crecer el bonsái cubano, algo inexplorado potencialmente. “El grupo me ha dado incentivos para ser mejor bonsaísta, pero mejor aprendiz, porque para poder ayudar a otros, primero debo superar mis propias metas. Es un compromiso eterno con todo y todos”.

Si entonces se agrupaban en torno al Museo de Artes Decorativas, hoy el espacio es otro. “A raíz del brote pandémico, hemos limitado nuestras actividades físicas a cero. En 2020, fueron cancelados los proyectos y en este 2021 aún está sin aviso el reinicio de la normalidad. Actualmente estamos movilizados totalmente en las redes sociales”.

En ellas, las actividades y proyectos sociales virtuales no han cesado, incluyendo concursos, rifas y sorteos para incrementar que el público aprenda a reconocer el bonsái y el arte que conlleva elaborarlo.

“Tenemos las páginas en Facebook, otra adicional para las mujeres bonsaístas, que compartan sus trabajos sin el temor al género masculino que realmente, domina este mundo artístico”, dijo la secretaria ejecutiva del club.

Bonsái en tiempos de pandemia

Foto: Cortesía Club Cuba Bonsái Volver

A su vez, tienen un canal en Telegram, gratuito, con información nacional e internacional, libros, artículos, imágenes, consultas y más. Es “hasta el momento, el primer y único en Cuba que trata sobre este tema,  y el segundo canal internacional, después de uno de Tailandia”, apuntó la joven.

“Desde casa hemos logrado impartir cursos, grabar videos educativos y trabajar pacientemente nuestras plantas, pues desde el confinamiento se logran realizar tareas que por la cotidianidad, el día a día apresurado, antes de la COVID, no podíamos”, agregó Suárez.

Para Lisette González, 32 años, trabajadora por cuenta propia, “el arte del bonsái tiene sin dudas un impacto extremadamente positivo en estos tiempos, pues ha sido muy saludable y relajante la sensación de tener un trozo de naturaleza en casa. Además, he mantenido mi mente ocupada, estudiando, investigando y aprendiendo de este mundo, que es infinito”.

Para ella, las acciones virtuales del club, han sido “un espacio de puro conocimiento, pero también de risas, de amigos y de maravillosas personas”.

Con sede en La Habana, Cuba Bonsái ha mantenido a lo largo de los años relaciones con bonsaístas y clubes del país y grupos y artistas extranjeros quienes lo consideran referencia caribeña del bonsái latinoamericano. Ahora, mediante el espacio virtual, ese alcance se ha multiplicado.

A juicio de Gabriela, hasta la fecha, el trabajo “ha sido bastante productivo, pero estamos seguro que aún nos queda mucho por andar y queremos con nuestros proyectos incluir a más personas en ellos, que todos los amantes de este arte sientan que tienen en Club Cuba Bonsái una familia, un segundo hogar, una escuela, un proyecto, un respaldo artístico, en fin un lugar donde hacer buen bonsái”.

“Actualmente funcionamos y seguiremos funcionando de forma virtual, hemos obtenido muy buenos resultados de esta forma, que es una vía de superar barreras regionales e internacionales incluyendo públicos más variados y amplios escenarios de libertad de conocimientos”, destacó Fernández.

Cuando pase la pandemia, dijo el presidente del club, retomaremos nuestro trabajo físico en el Museo de Artes Decorativas, en el Vedado habanero, donde continuaremos impartiendo nuestros cursos y talleres, motivando a nuevos talentos a participar en nuestras exposiciones también.

“El bonsái, reflexiona Gabriela, permanece, nos supera a todos, se crea y si vive, vivirá por generaciones, si tú logras cultivarlo, cultivarás, más allá de un bonsai, un lazo entre tú y los que te continúen a ti, nada más hermoso que detener en el tiempo tu obra y que alguien, que ni tan siquiera te llegó a conocer, pueda admirar lo que tus manos lograron”.

El Club Cuba Bonsái pertenece a la Federación Latinoamericana de Bonsái  (FELAB), la comunidad Tijeras Negras –un movimiento cultural mundial del bonsái inclusivo.

Este 8 de mayo, Día Mundial del Bonsái, a partir de las once de la mañana, se transmitirá en vivo mediante el perfil de la Comunidad FELAB en Facebook, la conferencia Trasplante y formación de raíces, a cargo de Yusniel Fernández, presidente de Club Cuba Bonsái. (http://www.tribuna.cu)