LA HABANA, 9 ene (EFE).- Las autoridades cubanas han arrestado a dos presuntos autores de la vandalización de varias estatuas del héroe nacional cubano José Martí, reivindicada por el grupo opositor Clandestinos.Los detenidos son dos ciudadanos cubanos: Panter Rodríguez, de 44 años, del que el medio destaca que cuenta con “múltiples antecedentes” penales, y Yoel Prieto, de 29, según publica hoy el diario oficial Granma, sin revelar más detalles sobre el arresto.

Ambos serían integrantes de Clandestinos, un grupo disidente desconocido hasta que la semana pasada publicó en la red social Twitter varias fotografías en las que aparecen bustos de José Martí cubiertos de una sustancia roja (sangre de cerdo según los medios estatales) a los que acompañaba la frase “Así amaneció La Habana”.

Los presuntos autores de la acción se encuentran bajo instrucción penal, indicó la agencia estatal cubana, que prometió revelar más detalles a medida que avance el proceso.

La breve nota no alude explícitamente a Clandestinos, pero sí menciona que las imágenes de los hechos “fueron hechas públicas a través de internet, con muy breve tiempo después de su realización”.

“No sabemos quiénes son esas personas del Granma. No somos nosotros”, respondió hoy el grupo en su cuenta en Twitter, que ya acumula más de 1.400 seguidores en poco más de una semana.

La negativa está acompañada de la foto de una tela donde se lee en letras rojas: “Llegó la hora del cambio. Somos Clandestinos”, junto a los hashtags #TodosSomosClandestinos y #ElCambioesYa.

Tras las primeras imágenes, el grupo ha compartido en la red social más fotos y vídeos en los que se vandalizan efigies de Martí y otros líderes cubanos, así como un mensaje de un encapuchado contra el Gobierno.

Esas acciones generaron un aluvión de protestas en la isla, donde al margen de las posiciones políticas existe un alto respeto por los símbolos patrios y se venera de forma prácticamente unánime al político, pensador, escritor, periodista, filósofo y poeta José Martí (1853-1895).

Tras las críticas, el grupo se defendió en Twitter con el argumento de que su acción “no es un ultraje a Martí, sino una reivindicación de su figura”.

Clandestinos también definió su acción como “un grito de guerra contra la dictadura” y acusó al Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal) de estar “matando al apóstol desde hace 61 años”, en referencia al modo en que las autoridades cubanas reivindican la figura del héroe independentista del siglo XIX.

Para el Gobierno cubano, sin embargo, las acciones de este colectivo son una “sucia maniobra mediática para hacer creer que en Cuba existe un clima de inseguridad y violencia”, según Granma, órgano del PCC.

Paradójicamente, el grupo se ha inspirado -como revela su nombre- en los luchadores clandestinos pertenecientes al Movimiento 26 de Julio, el brazo político de la insurrección liderada por Fidel Castro contra el régimen de Fulgencio Batista en la década de 1950 y responsable de numerosas acciones de sabotaje en las ciudades.

En su foto de perfil en Twitter, mezcla las imágenes de los dos protagonistas del filme clásico cubano “Clandestinos”, que cuenta la historia basada en hechos reales de un grupo de jóvenes del M 26-7 en La Habana, y las máscaras de la popular serie española “La Casa de papel”.