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4 restaurantes Obama podría visitar en La Habana

LA HABANA, 23 marzo  Esta bien,  el título de este texto es tendencioso, efectista y frívolo. Pero, estamos seguros que surtió efecto y capturó lectores. Estas cocinas merecen ser reconocidas como pilares en la concepción de la Cuba por venir.

Su sola existencia habla de cambios en la isla porque representan una nueva forma de hacer negocios y, cómo no, de lo bien dispuestos que están los cubanos a tratar a la hordas que se avecinan. Sabrosos, sofisticados y muy bien ubicados estos son cuatro restaurantes  en una de las ciudades más bellas del caribe.

 OTRA MANERA LA HABANAhavana-live-Restaurante-Habana-Terraza-copiaLa génesis de este lugar ocurrió en un mar opuesto al del que salpica La Habana: el Mediterráneo. Allí en las playas de Girona, Amy Torralbas y Álvaro Diez, tomaron la insólita decisión de abandonar Europa e irse a la isla a construir un sueño. Ella es una habanera de pura cepa  graduada en Bellas Artes por la Universidad de Madrid que volvió al terruño para retomar el viejo paladar familiar en el barrio de Playa, uno de los más bonitos de la ciudad.

Él, un sommelier español que ha estudiado con los grandes (El Bulli y El Celler de Can Roca) y que trabajó con figuras de la gastronomía catalana como Nacho Manzano y Jordi Vila. Otra Manera es un la expresión de un sueño. Un lugar sofisticado, moderno, con una decoración minimalista y ciertos aires orientales.

Simple pero grato, su amplio jardín recibe al visitante que encuentra un sitio moderno que poco tiene ver con la imagen de una ciudad detenida en el tiempo.

En lo gastronómico su carta evade los lugares comunes; va más allá de la langosta al grill tan común en la isla para tender hacia el mediterráneo y presentar platos como frituritas de malanga y brandada de pescado; carpaccio de ternera, parmesano con aliño de guayaba; ensalada de langosta, mango y verduritas de temporada y el costillar meloso de cerdo salsa agridulce y piña grillé. Su reinterpretación del clásico mojito es una de las mejores de la ciudad.
Otra manera La Habana

LE CHASSONIERhavana-live-Le-Chansonnier-2-1024x704 (1)Héctor Higuera es el socio y alma de Le Chansonnier , uno de los restaurantes más interesantes de la ciudad, que está ubicado en una espectacular casona de finales del siglo XIX en el barrio de El Vedado.  También uno de esos habaneros que no claudico y jamás abandonó las calles que lo vieron nacer.

 Lo primero que sorprende al entrar a Le Chansonnier es, aparte de la arquitectura de la casa, la interesante colección de arte cubano contemporáneo que copa el lugar. Luego la cuidada cristalería, la impecable mantelería y una selección musical capaz de realzar aún más la experiencia. Tal vez en otro lugar del mundo un sitio así no sería tan peculiar, pero en La Habana es toda una sorpresa y dice mucho de la capacidad de Héctor para crear una nueva forma de ver lo cubano.

Su menú es un cruce entre el clásico francés y los sabores locales y en el destaca langosta grillada, el mignon de cerdo con miel es otro de los favoritos y la especialidad de la casa: el pato. Su mojito es hecho a partir de vino blanco y siempre se puede querer uno  más.
lechansonnierhabana.com

VISTAMAR
Una gozada de sitio en donde el mar, el cielo y el viento son el verdadero lujo. Las calles del barrio de Miramar albergan este restaurante que tiene dos cosas: una impresionante vista del caribe y la mejor langosta grillada de la isla.  Esas son razones suficientes para visitar este paladar que ofrece productos del mar en clave culinaria cubana.

Un maravilloso congri, inolvidable la fritura de malanga  y una cava de vinos mas que decente tomando en cuenta que estamos en La Habana. Un servicio que a veces puede ser lento ante el volumen de clientes que resulta poca cosa defecto ante el rumor de las olas y la espectacular vista del mar.
Vista al mar

RIO MARRio-Mar (1)Este restaurante es una verdadera sorpresa. Para acceder es necesario entrar al hall de un edificio modernista en Miramar y basta traspasar una puerta para toparse de bruces con  el punto exacto en donde confluye el mar y el Río Almedares. Esta visión de la bahía es una de las más privilegiadas y por eso Río Mar se abre a las aguas como si fuera un muelle.

Casi mecidos por el vaivén del agua, los comensales pueden saborear una cocina mediterránea conjugada con los sabores del caribe, servida en un entorno moderno con algunos toques barrocos como el gran Chadelier de la sala principal. Con una barra en donde podría tener un romance James Bond este es un lugar para tomar un aperitivo al caer la tarde, convertirlo en cena y salir listo para explorar lo que tiene la noche para darnos.
facebook.com/restauranteriomar

http://complotmagazine.com/4-restaurantes-en-la-habana-que-obama-deberia-visitar-antes-de-irse/

El renacimiento de restaurantes y bares en La Habana

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La California Restaurant

LA HABANA, 16 Julio, La Habana ciudad tempestuosa y gris, se alza sobre sus propias ruinas repetidamente como quien se rehúsa a aceptar el pronóstico de su muerte.

El deterioro de las calles, parques y edificaciones de la capital cubana –que una vez fue joya del Caribe- es tan real y a la vez tan imperceptible para la mayoría. Nos hemos acostumbrado a vivir entre el escombro, los balcones caídos y el latón de basura abierto.
La gente –que piensa como vive- construye y reconstruye a su forma, sacan el arquitecto que tienen dentro, el pintor de brocha gorda, el albañil. Todo para sentirse lo más cómodo posible con el pedazo de Habana que le tocó.

Pero la mona, aunque se vista de seda… La estética de la ciudad se desprende entonces de la mala improvisación, del monumento a lo kitsch, de la necesidad de sobrevivir lo más decentemente posible en un ambiente desfavorecido.
Estos últimos cinco años, sin embargo, han traído consigo cambios de magnitud considerable para los capitalinos. Ya se empiezan a notar signos de un avance progresivo hacia un futuro que no puede traer otra cosa que desarrollo –porque más para atrás no podemos ir-.

Desde la apertura del gobierno cubano a las formas de economía no estatal, una ola de nuevos negocios relacionados con la gastronomía y el divertimento han surgido con una fuerza y una acogida extraordinarias.

Casi de la nada, han renacido con nuevos bríos viviendas coloniales, mansiones neoclásicas abandonadas, inmuebles art decó multi-apartamentos y edificaciones modernas que antes se encontraban en paupérrimo estado. Los bares de tapas, café-galerías, restaurantes y otros centros de ocio son los “culpables” de este florecimiento, y se van sumando al fenómeno cubanísimo de las paladares.

Estos negocios no solo han “emperifollado” a una Habana que creíamos desatendida y poco coqueta, sino que también desempeñan funciones significativas a nivel social y económico de la ciudad. Es más que sabido que en la isla existen muy pocos lugares de esparcimiento al alcance del bolsillo de un cubano promedio.

Y los servicios gastronómicos estatales, ya sean de hoteles, restaurantes “de lujo”, o cafeterías son pésimos, y cuando digo pésimos me quedo con sabor a eufemismo en los labios. Precios descomunales, suciedad, maltrato a los clientes y bajísimos estándares de calidad de los productos son algunas de las características que distinguen a las empresas estatales vinculadas a los servicios de gastronomía.

Si Ud. decide ir a un restaurante de este tipo prepárese para encontrarse una pestaña en el arroz, recibir atroces “reviraos” de ojo de la camarera y descartar la mitad del menú por falta de abastecimiento.
En cambio, la mayoría de los negocios privados que aderezan la vida nocturna de La Habana, no sólo son dignos de su categoría, sino que constituyen una bocanada de prosperidad y sofisticación. Son espacios de socialización y recreación sana que han devenido fuente de empleos para un sinnúmero de jóvenes ociosos movidos por la considerable entrada económica que trabajar en estos supone.

La Guarida, Esencia Habana, Sarao, Up&Down, La Chuchería, el King Bar, el Madrigal, entre otros muchos, son los que van a la cabeza de este “período de renacimiento” que vivimos los cubanos. Si Cuba sola –como pueblo, no como gobierno- ha logrado florecer así en tan poco tiempo, me pregunto, cuando lleguen los americanos e impulsen de un tirón las iniciativas privadas, qué pasará.

http://www.cibercuba.com/noticias/2015/07/16/73624/el-renacimiento-de-la-habana-bares-cafes-y-restaurantes