Soñando con Japón desde La Habana

Soñando con Japón desde La HabanaLA HABANA, 10 sept. La insularidad es el único rasgo común que parecen compartir Cuba y Japón, una lejanía que no desanima a los cientos de “otakus” cubanos, seguidores del manga y anime nipones, reunidos el pasado fin de semana en La Habana para celebrar la cultura de un país exótico que sueñan con conocer.

La antigua fortaleza colonial San Carlos de la Cabaña, hogar temporal de la comunidad “friki” habanera, reunió a una variopinta multitud que no miró preferencias ni edades, e incluso aceptó a quienes se salieron del guión y decidieron proclamar lealtad a sagas estadounidenses como “Juego de Tronos” y la “Guerra de las Galaxias”.

Juegos de rol, talleres sobre videojuegos, zonas para dibujar, karaoke, encuentros con “youtubers” cubanos y una espontánea pasarela de disfraces hicieron las delicias de los cientos de asistentes al V Festival Otaku Cubano, más modesto que sus contrapartes internacionales pero “que va creciendo poco a poco”.

“Al principio solo venían dos o tres, pero ahora esto se nos ha llenado”, cuenta Danela, una habanera de 24 años que en su tiempo libre investiga sobre danzas y las costumbres japonesas, y ahora es una de las organizadoras de un espacio dedicado a la cultura tradicional del país asiático dentro del evento.

Al igual que la mayoría de sus colegas, la “pasión” de Daniela por Japón comenzó viendo las series y películas de animación transmitidas por la televisión estatal cubana: le fascinó “El viaje de Chihiro”, del legendario animador Hayao Miyazaki.

“Esto (el Festival) lo hacemos nosotros mismos, con lo que tenemos, pero sí, ha ido creciendo y cada vez vienen más personas. El anime ha servido para encender la curiosidad, que ya después se extiende a otras partes de la cultura”, explica.

Danela, junto a su amiga Aitana, fundó hace dos años un grupo de danza japonesa, para el que investigan en internet, preparan las coreografías y cosen ellas mismas la ropa. “Hace tremendo calor, pero a mí me encanta”, asegura Ana, de 16 años, mientras señala a un yukata con flores amarillas, blancas y azules sobre un fondo verde azul confeccionado por Daniela.
(www.farodevigo.es)