RUFUS WAINWRIGHT CANTÓ EN LA HABANA

RUFUS WAINWRIGHT CANTÓ EN LA HABANALA HABANA, 26 sept. (Vistar) Cuando Rufus Wainwright entró en escena, el público –que lo esperaba desde hacía una hora- lo recibió con grandes aplausos. ¡No era para menos!, pues el músico es considerado uno de los vocalistas más destacados de su generación.

Aún sin hablar español, el cantante y compositor estadounidense-canadiense transmitió sus impresiones de La Habana y su cultura. Logró así una conexión con el público desde el primer instante, lo cual le permitió comunicarse sin necesidad de intérprete.

¿Invitados? ¡De lujo! La Orquesta Sinfónica del Gran Teatro de La Habana –sede del concierto-, dirigida por Giovanni Duarte, acompañó las interpretaciones de Wainwright.

Además, el cantautor Carlos Varela conmovió a las 1300 personas asistentes durante la primera hora del concierto, con canciones como “Colgando del cielo” y “Siete”, ambas del álbum Siete (2003), “Una palabra”, del disco Nubes (2000) y “Como un ángel”, de Como los peces (1995).

Wainwright impactó a una audiencia que obtuvo más de lo esperaba encontrar. Aunque para ello el músico se hizo esperar dándole protagonismo a Varela, con quien interpretó “Muros y puertas”, de Nubes (2000).RUFUS WAINWRIGHT CANTÓ EN LA HABANA

Durante el concierto confesó que era la cuarta vez que visitaba La Habana, a pesar de que solo se conocía de su anterior presentación pública en Fábrica de Arte Cubano, el pasado año.

Durante el concierto confesó que era la cuarta vez que visitaba La Habana, a pesar de que solo se conocía de su anterior presentación pública en Fábrica de Arte Cubano, el pasado año.

Una de sus más conocidas canciones, “Hallelujah”, de la banda sonora de la película de animados Shrek, fue de las más aplaudidas durante el concierto. El público la reconoció como uno de los clásicos contemporáneos de las bandas sonoras del cine estadounidense.

Sobre el escenario y bajo la magnífica lámpara de cristales de bohemia, el músico de 44 años complació al público con “Oh, what a world” y “Vibrate”, ambas del disco Want one (2003) y “Who are you New York”, de All Days Are Nights: Songs for Lulu (2010).

Sin embargo, su improvisación de “Drume negrita”, de Bola de Nieve (en español), junto a Varela y a la Sinfónica del Gran Teatro, levantó a los asistentes de sus asientos con la ovación más exorbitante de toda la tarde. Un momento mágico de transculturación.