Revelan ron de 150 años, base del Havana Club

havana-live-havana_clubLA HABANA  Abril 21 (PL) Un ron cubano de 150 años de envejecimiento constituyó la novedad de cata en la reunión de expertos gastronómicos y turísticos nombrada Bayamanaco o Balcón del Habano, dijeron hoy los organizadores de ese taller habanero. La cita se celebra desde el 2007 en el Hotel Presidente de esta capital, para examinar bebidas y su nexo con los habanos, los puros Premium mejor cotizados en el mundo.
Este fin de semana, afirmaron los voceros, la novedad la aportó una cata insólita de un ron premiado en Estados Unidos en el siglo XIX y cuya matriz la conserva aún la ronera de la oriental ciudad cubana de Santiago de Cuba. El especialista de mercado de la compañía Havana Club International S.A., Yunior Antonio Alcolea Godines, significó en ese encuentro de expertos que se trata de la primera destilación de un licor extra seco de Bacardí, creado en 1862. Con esa muestra, reseñó, Facundo Bacardí Massó -fundador de esas bodegas- logró el primer lugar en un festival internacional de espirituosos, celebrado en Búfalo, Estados Unidos, en 1874. El entendido dijo que tal aguardiente se pudo conservar en la ronera de Santiago de Cuba, y pese a su envejecimiento de 150 años aún mantiene frescura, aroma y delicadeza. Tal mezcla fue añejada en barriles de roble, pero abandonaron su producción pues creaba demasiado sedimento para poder embotellarla, dado que en esa época no existía la tecnología apropiada para ello. El ejecutivo agregó que en la actualidad dicha base extra seca estuvo presente en muchos de los rones de su tipo que se produjeron y aún se producen en cada una de las destilerías cubanas.
Sentenció que tal base incluso se empleó para elaborar el ron Matusalén, y en estos momentos forma parte de las recetas del Ron Caney y el Añejo 7 Años de Havana Club, entre otros productos auténticamente cubanos. Los catadores del Balcón del Habano que probaron esa rareza la calificaron de suprema calidad, ligereza y suavidad, pese a su tiempo de conservación. También verificaron el poder de los alcoholes contenidos en esa mezcla, extraídos de las mieles de caña. La cata se realizó en el restaurante habanero Cuba Pasión, y los asistentes pudieron degustar esa bebida espirituosa, un brandy Luis XV Napoleón, junto con habanos Julieta No.2 y Churchill de Romeo y Julieta. Dicho taller reúne cada mes en un lugar diferente del turismo cubano a expertos tanto nacionales como extranjeros, directivos, catadores de renombre y otros especialistas del sector gastronómico. pgh/rfc