Restauran el emblemático Hotel Louvre de la ciudad de Matanzas

LA HABANA, 9 Julio (Cibercuba)_Tras varios años de abandono, el Hotel Louvre de Matanzas se encuentra en proceso de restauración como parte de las obras que desarrollan las autoridades locales para conmemorar el 325 aniversario de la ciudad.

La culminación de la obra, prevista para septiembre de 2018, cuenta con un presupuesto cercano a los 10 millones de pesos y está a cargo de la Unidad Empresarial de Base CITUR de Varadero.
Según el reporte de Tv Yumurí, se pretende “devolver los encantos a uno de los lugares más emblemáticos de Matanzas”.

“A la parte antigua del hotel, con 15 habitaciones, se suman otras 17 en la zona de expansión para ampliar el hospedaje y garantizar el confort de los clientes. La planta baja dispondrá de desayunador, cafetería y refrigerios, un pequeño bar, patio intermedio y una habitación para minusválidos. Como parte del área de servicio existirá una zona multiuso, cremería y tiendas vinculados al paseo peatonal que dará vida a la céntrica Calle Medio”, agregan.

Una vez terminada la obra, que según los especialistas conservará los rasgos patrimoniales y las nuevas áreas mantendrán los puntales altos, el hotel obtendrá la categoría cuatro estrellas.

El Louvre, una joya de la arquitectura cubana olvidada por más de una década

Según informes de la Oficina del Historiador de la ciudad de Matanzas, las primeras referencias de El Louvre se reportan en 1876 con la Fonda y Posada de ese mismo nombre, propiedad de Escalante y Hermanos, ubicada en Gelabert No. 46, al costado del teatro Sauto.

En 1883 el inmueble pasó a ubicarse como Restaurante Hotel a Gelabert No. 56 –al edificio que actualmente ocupa la Dirección de Etecsa- hasta su ubicación actual de Milanés No. 47 en 1904.

En 1962, el edificio fue intervenido por el Gobierno de Fidel Castro y a inicios de la década del 80 cerró sus puertas para una reparación general.

En 1985 reabrió como el único hotel en Cuba con características verdaderamente coloniales. Entre sus tesoros destacan porcelana de Limoges, vajillas de plata, muebles de perilla, piso y copas de decoración de mármol, entre otros.

El Louvre volvió a cerrar en el año 2005, asumiendo otras funciones como la de almacén y mercado. En ese tiempo se perdieron muchos de los emblemáticos mobiliarios que decoraban el lugar, así como importantes obras de artes decorativas (pintura, dibujos y esculturas).