Raúl Castro admite problemas en la economía

havana-live-havanaLA HABANA, 9 julio (DDC)  Raúl Castro reconoció el viernes que la economía del país afronta “circunstancias adversas” motivadas, entre otros factores, por la crisis de Venezuela y la “contracción” en el suministro de su petróleo, aunque descartó un “colapso” o un retorno al Periodo Especial, reportó EFE.

En la clausura del primer pleno de los dos que celebra al año la Asamblea Nacional del Poder Popular, Raúl Castro confirmó que la economía ha crecido solo un 1 % en lo que va de año, la mitad de lo que se había previsto, según el texto de su discurso divulgado en medios oficiales.

Ese resultado se debe a la disminución de los ingresos por exportaciones en productos como el níquel o petróleo y la caída de sus precios internacionales, y también por los efectos que está provocando en Cuba la crisis en Venezuela, el principal socio del Gobierno y sometido, según Castro, a una “guerra económica para debilitar el apoyo popular a su revolución”.

Por primera vez, el general dijo públicamente que se ha producido “una contracción” en los suministros de combustible de Caracas a La Habana lo que “ha provocado tensiones adicionales en el funcionamiento de la economía cubana”.

Desde el año 2000 y en virtud de la alianza entre los gobiernos cubano y venezolano, Caracas ha suministrado a La Habana unos 100.000 barriles diarios de petróleo a cambio de servicios profesionales que envía al país sudamericano.

Raúl Castro no aportó datos o porcentajes de esa “contracción” en el suministro de crudo venezolano.

Sí aprovechó para remarcar que el Gobierno de Cuba, pese a “las complejas circunstancias de la economía nacional”, “no debilitará en lo más mínimo” su compromiso y apoyo a la “Revolución Bolivariana y Chavista” y al Gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Por otra parte y a pesar de este escenario económico, La Habana ha cumplido con sus compromisos de reordenamiento de deuda con acreedores extranjeros, si bien Castro admitió que se han presentado atrasos en pagos corrientes a proveedores, a quienes ratificó la voluntad de recuperar los vencimientos pendientes.

No olvidó mencionar los “nocivos efectos” del embargo estadounidense sobre la Isla y recordó que el Gobierno todavía no puede usar el dólar en sus transacciones internacionales a pesar de que hace tres meses que el presidente Barack Obama anunció la eliminación de esa prohibición.

Ante este complejo panorama, el general anunció que se pondrá en marcha un conjunto de medidas “dirigidas a enfrentar la situación y garantizar las actividades principales que aseguran la vitalidad de la economía” aunque minimizando su impacto sobre la población.

Raúl Castro rechazó las “especulaciones” y “augurios” sobre un “inminente colapso” de la economía cubana o el regreso a los duros tiempos del “periodo especial”, decretado en la Isla en los años noventa tras la caída de la URSS.

“No negamos que pueden presentarse afectaciones, incluso mayores que las actuales, pero estamos preparados y en mejores condiciones que entonces para revertirlas”, aseguró.

Los ajustes aprobados por el Gobierno cubano para afrontar este complejo contexto económico pasan por reducir gastos de todo tipo que no sean imprescindibles, potenciar el ahorro y el aprovechamiento de los recursos o concentrar la inversión en actividades que generan ingresos por exportaciones o sustituyen importaciones.

En cuanto al suministro energético —un tema muy sensible para un país donde se recuerdan con pavor las épocas de los apagones en el periodo especial—, Raúl Castro habló de “asegurar la sostenibilidad de la generación eléctrica” y de “un mejor uso de los portadores energéticos”.

Más concreto fue el ministro de Economía, Marino Murillo, quien anunció ante la Asamblea Nacional del Poder Popular que habrá “un ajuste en el consumo de los portadores energéticos durante los últimos seis meses del año”, cuyo suministro se verá afectado en un 25 %.

Raúl Castro garantizó que se preservarán los servicios sociales a la población y también reafirmó que el Gobierno proseguirá con la “actualización” de su modelo económico, como se conoce al plan de reformas emprendido durante su mandato.