Promociones de teléfonos móviles le quitan el sueño a los cubanos

Promociones de teléfonos móviles le quitan el sueño a los cubanos

Colas en la oficina de Cubacel del Centro de Negocios Holguín por la promoción ‘Si activas, ganas 30’. Leonardo del Valle

LA HABANA, 25 abr. El tumulto frente a las oficinas de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba en Holguín vaticina algo bueno y la cola lo sabe.

“Estaba esperando hace más de tres años por la promoción “Si activas, ganas 30″ . Si no es así jamás me hubiera podido comprar la línea que tanta falta me hace para comunicarme con mi hermana que vive en Miami”, dice Onilda Peña Pérez, de 71 años.

Hace una década que Raúl Castro autorizó a los cubanos a contratar líneas de telefonía móvil, pero el mercado no se ha normalizado. Las colas que se forman cada vez que Etecsa lanza una oferta se corresponden más con el revuelo que genera un producto innovador que con un servicio asociado a un artículo del que disfrutan ya millones de personas.

La respuesta a este comportamiento está en los elevados precios que deben pagar los clientes de Etecsa. El monopolio de telefonía e internet de la isla cobra 40 CUC por la activación de una línea celular y 0.35 CUC el minuto de conversación, por eso la oferta de recibir 30 CUC de recarga por dar de alta un número al mismo precio ha colapsado los puntos de venta de la compañía. Un CUC es equivalente a un dólar.

“Llevo casi una semana rectificando la cola a las 8 de la mañana y a las 8 de la noche. ¿Usted cree que a mi edad y con mi cardiopatía puedo estar en estos trajines?”, se lamenta Onilda Peña.

Desde el momento en que Etecsa anunció esta promoción, que llevaba tres años sin ofrecer, cientos de personas empezaron a hacer listas, a dormir a la intemperie y a pagar hasta 10 CUC a otros para que les hicieran la cola.

La escasez de oficinas no ayuda precisamente a aliviar las avalanchas que se producen con cada promoción.

En Holguín, Etecsa destinó tres oficinas para comercializar la oferta, vigente entre el 9 y el 13 de este mes: la oficina comercial, el Telepunto ubicado frente al Parque Calixto García y el centro de negocios. El número es claramente insuficiente para una de las provincias con mayor comercialización y demanda de telefonía móvil, dijo una empleada de Etecsa a este diario.

A pesar de que hablar un minuto por celular cuesta 280 veces más que desde un teléfono fijo, durante el período de la promoción la subdivisión local de Etecsa vendió 33,000 líneas.

“Holguín es hoy, después de La Habana, la provincia donde más líneas móviles se activan. Contamos con un total de 365,000 líneas móviles, es decir, cuatro de cada 10 holguineros tiene una y somos la tercera provincia por número de líneas”, puntualizó la empleada.

A pesar de los buenos resultados en las ventas, las condiciones en que trabajan los agentes de Etecsa “son pésimas”, según la empleada.

“Desde 2014 el subdirector comercial de la empresa, Darquiris Sánchez Castro, ha dicho que se estaba valorando que la empresa pasará a ocupar el desvencijado edificio del Tribunal Municipal de Holguín. Cuatro años después el local sigue cayéndose a pedazos, mientras nosotros trabajamos en condiciones de hacinamiento”, protesta.

Ese es otro de los problemas. Además de escasas, las instalaciones también carecen de las comodidades mínimas para permanecer allí durante horas. Además, sólo se permite a un número limitado de personas dentro de los locales, por lo que las filas se hacen en los portales exteriores, las aceras o la propia calle, con los clientes expuestos a las inclemencias del tiempo.

Los usuarios además se quejan de la proliferación de timadores que intentan aprovecharse y ha habido casos de revendedores de líneas a 45 CUC o estafadores que huyen tras cobrar 35 CUC a cambio de entregar la línea sin hacer fila.

“Creo que podrían buscar otras alternativas para evitar tumultos y timos como los que han ocurrido”, dice Mario Rodríguez, un trabajador por cuenta propia vecino de la zona y que aprovecha la oportunidad para quejarse por las promociones de recarga desde el extranjero, que a su juicio sólo sirven para captar divisas sin pensar en el cliente nacional.

El gobierno autorizó a la población el uso de teléfonos móviles a partir del 14 de abril del 2008, en medio de las primeras reformas de Raúl Castro para eliminar “prohibiciones absurdas”. Desde 1993, sólo los extranjeros tenían permitido el uso de esos aparatos a precios prohibitivos ($140 la línea).
Los precios superan con creces al salario medio oficial, que apenas llega a los 29.5 CUC, pero los cubanos se afanan por conseguir el dinero necesario para comprar una línea

“El principal problema para la gente es el precio de las líneas y del celular. Los equipos son carísimos en Etecsa y si los compras por fuera puedes terminar con un celular con código imei falso y perdiste el dinero”, dice Rosa María Silva, clienta de Etesca, en una conversación telefónica desde Cienfuegos.

El número de líneas celulares ha aumentado exponencialmente. Este año, en todo el país, se llegó a 5 millones de líneas activas, que equivale al 43 por ciento de la población nacional. Sin embargo, el país sigue a la zaga de América Latina, donde la penetración de la telefonía móvil llega al 65 por ciento.

Los precios de los celulares a la venta en los minipuntos de Etecsa son elevados, especialmente si se compara con el precio en el mercado informal, que buena parte llegan de otros países.

Un smartphone Samsung Galaxy J7, que en Estados Unidos cuesta $129, Etecsa lo vende en 295 CUC. Un teléfono marca Alcatel Idol-3, que en otros países se puede comprar en $100, Etecsa lo vende en 280 CUC.

Etecsa también ofrece teléfonos más económicos, como el Huawei Y360-U31, que cuesta 70 CUC (En el mercado internacional se puede encontrar por $56) y el Huawei Ascend Y-221, en 45 CUC. “A veces salen en oferta unos teléfonos a 30 CUC, pero entonces hay que volver a hacer estas colas gigantescas porque la gente sale en masa a comprarlos”, dice apesadumbrada Silva.

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