Orestes y un final donde la oscuridad se hace luz

entrada-principal-33LA HABANA, 1.Dec. ( Aylet Rodríguez González) Con sus vicisitudes en la frontera de México y Estados Unidos, donde pierde la identidad, y se adentra en el sueño del american way of life comienza el unipersonal El cuento de Orestes, que está presentando los fines de semana la agrupación Vital Teatro, con sede en el teatro Raquel Revuelta, de La Habana.

Con actuación y dirección general de Alejandro Palomino, la pieza cuenta, con la asesoría del dramaturgo Amado del Pino, y el diseño escenográfico de Alberto Pauste para evidenciar también una crítica social al mundo ruso, que se le impuso a la Cuba de la década del 70 y 80, la pérdida de valores morales y espirituales.CARTEL_Vital_Teatro._Cuento_de_Orestes.jpg.290x196_q85_box-3,25,720,508_crop_detail

Una maleta y un banco componen la escenografía de esta obra que, que con el montaje quiso recrear el teatro arena: las personas sentadas rodeando al actor en el mismo escenario, para darle un toque intimista y de mayor interacción con el público.

Aunque carece de movimiento escénico para su desarrollo, el unipersonal, es acompañado mediante un diseño de luces y banda sonora inteligente que hacen que la actuación de Palomino conmueva a los espectadores en un final en el cual la oscuridad se hace luz en el alma de los espectadores.