Entre los revendedores y la inestabilidad en la oferta de materiales de construcción a Cuba

LA HABANA, 30 nov. Un reportaje especial del Sistema Informativo de la Televisión Cubana aborda la inestabilidad en la producción y oferta de materiales de la construcción, tema que se ha tornado más delicado tras el paso del huracán Irma en el mes de septiembre por la Isla, que dejó afectaciones en más de 158.000 viviendas en todo el país.

En este vídeo que ronda los 11 minutos ―de la sección semanal Cuba Dice― son entrevistadas autoridades estatales, compradores y también presuntos revendedores.

Según se dio a conocer en el propio mes de septiembre, la entrega para los damnificados se prioriza, y el Gobierno cubano financia el 50% de los materiales. Se habilitaron inicialmente 39 puntos de venta en las zonas más dañadas, entre ellas Cojímar, Jaimanitas y el Malecón (todas en La Habana).

Uno de los encargados del sector asegura que actualmente se están destinando 340 toneladas diarias de cemento para La Habana. No obstante, insiste en que la demanda sigue siendo superior al abastecimiento.

Otras autoridades entrevistadas aseguran que hay materiales para todos los damnificados y que aquellos que proceden de donación se entregan de forma gratuita.

Sin embargo, no todos coinciden con ese punto de vista. Uno de los grandes problemas que se presenta es la presencia constante de acaparadores y revendedores en la puertas de los puntos de venta de materiales de construcción.

Según lo explicado en este reporte, en ocasiones se revenden los materiales ―sobre todo aquellos que más escasean― hasta tres veces por encima del precio oficial.

En estos momentos, existen en la capital un total de 15 tiendas para abastecer de materiales a las personas que recibieron un subsidio para arreglar sus casas.

Sin embargo, las autoridades también se quejan porque explican que en ocasiones los beneficiarios del subsidio no hacen un uso correcto del dinero. El Estado otorga subsidios que fluctúan entre los 5.000 y los 85.000 pesos.

Por otra parte, los beneficiarios argumentan que no todas las personas que realmente lo necesitan lo reciben, y también alguno se queja de que la ayuda económica recibida no es suficiente para cubrir el coste total de las obras.

Entre los retos actuales se encuentra eliminar a intermediarios y revendedores que acaparan, y acabar con la inestabilidad de algunos productos, como el acero y el cemento, que dan lugar al comercio ilícito.
Tomado de Cibercuba