Línea de tren en Cuba… como una montaña rusa

Así quedó la vía en uno de los tramos entre Manaca Iznaga y Condado luego de las lluvias asociadas al huracán. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

LA HABANA, 29 nov. (Cibercuba) El huracán Irma dejó la línea ferroviaria que une Trinidad con el poblado de Méyer convertida en una montaña rusa, según publica el diario local Escambray. 

Las lluvias provocaron socavones y dejaron los rieles en el esqueleto, como ocurrió hace cinco años. Sin embargo hay expertos que consideran que el hundimiento de los rieles que se produjo en 2012 fue más grave. “La montaña rusa alcanzó entonces una longitud de 220 metros”, señala Luis Rivero Pérez, especialista de la Administración del Transporte Ferroviario en Trinidad.

Sin embargo, los números le quitan la razón. La actual montaña rusa mide 240 metros hacia un lado, hasta el puente sobre el arroyo Morales, y otros 150 metros en el lado contrario. Los desniveles van desde 1,40 metros hasta los 0,80 centímetros.

Para solucionarlo van a colocar tuberías y alcantarillas por debajo de la línea para que el agua drene y no se lleve la vía de nuevo.

Éstas son las tuberías que colocarán bajo las líneas para que drene el agua / Foto: Escambray.

Los trabajadores que están acometiendo la reparación se quejan de que en pleno siglo XXI tienen que rehabilitar a mano el tramo ferroviario que pasa por el puente sobre el arroyo Morales, también dañado tras el paso del ciclón.

Lo están haciendo así porque esa zona está incomunicada y no pueden trasladar hasta allí las grúas, explica el ingeniero en Vías Férreas y especialista en puentes Manuel Miralles Viego, de la Dirección territorial de Vías de Villa Clara. Él insiste en que nunca antes había visto “ésa vuelta que cogen aquí los rieles”.

“Esta reparación es una proeza”, añade Miralles, refiriéndose al esfuerzo de los obreros que tienen que levantar con sogas vigas que pesan toneladas. “Las faenas son duras porque hay que levantar mucho peso, pero cuando vi la línea hundida, le juro que temblé”, explica uno de los trabajadores.

Así quedó el ramal Trinidad-Méyer  / Foto: Escambray.

Viaductos como el que pasa por encima de arroyo Morales (kilómetro 22) o el de Táyaba, en el kilómetro 6, son algunos de los atractivos del Valle de los Ingenios. Antiguamente el tren llegaba hasta Santa Clara, pero el deterioro de la línea férrea lo hace inviable en la actualidad.

También exige reparación el trozo de vía sobre el puente Ay, el más largo de la provincia de Sancti Spíritus, que mide 200 metros, y al que hay que reponerle 500 traviesas.

Así está el puente Ay, que necesita 500 traviesas  / Foto: Escambray.

En cuanto acaben con los puentes Morales, Táyaba y Ay se pondrán manos a la obra para reparar otros cinco. “Eliminar la montaña rusa llevará su tiempo. Con más equipamiento los trabajos se harían más rápido, pero solo podemos utilizar un equipo multipropósito y, primero, hay que hacer las alcantarillas, después, volver a rellenar, para entonces poder llevar a su lugar esos mismos rieles”, aclara Luis Rivero.