Las princesas de Cuba: spa para niñas en La Habana

Las princesas de Cuba: spa para niñas en La HabanaLA HABANA, 31 ene. Hay un lugar para niñas en La Habana que invalida lo que todos estos años creímos que era la ciudad, e incluso Cuba. Hay un lugar para niñas que no esun parque de diversiones, que no es unretablo de títeres, ni siquiera una función de payasos al aire libre.

La “Revolución”, entre otras cosas, trató de inculcar que no había tales princesas de cuentos de Walt Disney y sí algo de lo cual aferrarse en las páginas de La Edad de Oro. Pero la Revolución fracasó en esto, como en tantas otras cosas. La Revolución ya no es la Revolución. Y el país no es tal país. Los niños, sin embargo, siempre serán los niños.

Hay, indudablemente, una élite habanera que tiene acceso a sitios que no imaginaríamos que existen en la ciudad. Así como hay bares, restaurantes, galerías de arte, tiendas de regalos chics, también hay un lugar para niñas con el nombre de “Fantasías de Princesas”.

Se trata de un spa, ubicado en Paseo y 2, en el Vedado, que ofrece servicios de belleza para menores. “Un espacio para hacer realidad el sueño de tu pequeña”, afirman los encargados del lugar.

En el salón se ofrecen servicios de todo tipo: manicura, pedicura, maquillaje “fantasía”, peinado, masaje de manos, masaje de pies, mascarilla facial, masaje facial con cremas exfoliantes y limpiadoras, masaje capilar, tinte “fantasía” temporal, lavado y secado de cabello.

“Para esto contamos con un equipo de trabajadoras profesionales en cuidado infantil y estilismo, por lo que las actividades y las fiestas se basan en pasar un momento divertido. Nuestros productos, mobiliario y decorados son únicos”, así anuncian en su página de Facebook SPA Infantil “Fantasías de Princesas” Salón de Belleza.

El lugar abre sus puertas de miércoles a viernes, de 1:00 PM a 5:00 PM, y los sábados y domingos de de 10:00 AM a 5:00 PM. Evidentemente, juegan con los horarios escolares.

No obstante, no sabemos si algunas niñas faltan a sus clases de la tarde por ir a retocar unos cutis a los cuales no les hace falta mascarilla, cabellos a los que no les hace falta tinte, y sus pequeños cuerpecitos en los que nada hay que masajear.

Pero no acaba. Las niñas que asisten a “Fantasías de Princesas” aprenden a ser estrictas con sus cuidados desde muy pequeñas: “También les enseñaremos a cuidar de su aspecto físico, modales y vocabulario e incorporar una dieta sana y saludable utilizando productos naturales y enseñándoles sus propiedades alimenticias”.

Además de los servicios personales, en el spa las niñas tienen acceso a vestuario y accesorios de princesas, desfile de pasarela, karaoke y juegos didácticos en tiempos de espera. Si normalmente los adultos se aburren en los salones de belleza, ¿qué será de las niñas entonces?

“Nuestro objetivo es complacer a las pequeñitas y hacerlas sentir dentro de un verdadero cuento de Hadas donde ellas sean las protagonistas”.

En el salón se ofrecen varios paquetes con determinados servicios que oscilan desde los 15 y los 20 CUC, según las horas que las pequeñas permanezcan en el lugar y la atención que reciban.

Se les ve, entre lo señorial y asustadizas, entre lo infantil y lo adulto, entre lo incómodo y lo divertido.

Los spa de niñas existen en todo el mundo. Ningún cutis de seis años necesita arreglos, pero mucha gente sí necesita tener que generar gastos, o pasar el tiempo.

No significa que un spa sea un fracaso de la Revolución. Esto es toda una metáfora: la Cuba que va hacia un lugar que nadie conoce. Las facetas del capitalismo que tanto han combatido y que van ganando terreno. Los nuevos ricos de la Isla que se parecen a los ricos de cualquier parte del mundo.

Los niños siguen siendo los mismos. Con mascarillas o sin ellas. El adulto que sean luego, dependerá de muchos otros factores. Diría el psiquiatra Karl Augustus Menninger: “Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad.”
Tomado de Cibercuba