La magia y el fin de mes

La magia y el fin de mesLA HABANA, 25 nov. (HL Magazine) Por: Isely Ravelo Rojas Foto: Eduardo García
Mi madre es Ingeniera Química y quizá parte de los experimentos que hizo en su vida estudiantil los reutiliza hoy pero… para ver si el salario le alcanza hasta finde mes.

Tiene una cabeza de ajo en la cartera porque según dice, eso atrae dinero. La sabiduría popular del cubano es ingeniosa, pienso. Por si acaso… llevo un diente del condimento en el bolso. Con el “estipendio” (así le digo a mi salario de 345 pesos en moneda nacional) hasta yo tengo que experimentar con la química y la hechicería.

Algo importante, cuando hablo de magia me refiero a esa capacidad de lograr la subsistencia
individual durante treinta días aproximadamente,con 345 pesos. Esta interpretación de magia
resulta muy diferente de la definición que podría hacerse del término “resolver” si nos comunicamos en cubano y a lo cubano.

Intento dividir mis trescientos y algo de forma racionalísima: transporte, el pago del teléfono de mi casa, una ayuda a la economía familiar y nada de lujos. Empero, al final de la segunda semana trabajando, de mi salario queda una cifra irrisoria, en el mejor de los casos. Entiéndase,
ese mes en el que soy estrictamente ahorrativa.

Por suerte o desgracia (más bien la segunda) me queda el consuelo de no ser la única cubana en esta situación. Cual si fuera una plaga la mayoría practica el ocultismo cotidiano porque como diría mi padre, la necesidad obliga cuando falta el “maldito necesario” Don dinero.

La gente se las arregla todo el tiempo en una lucha irreconciliable entre los precios de los artículos de primera necesidad (aseo, comida etc.) y un salario simbólico mensual. Como es de suponer,no juega la lista con el billete. Sin embargo,siempre hay una solución, una estrategia: ser mago.

Lo mejor de esta profesión es que para ejercerla no es preciso ir a la escuela. Basta con el día a día, con los sudores rutinarios mal remunerados y que apriete la necesidad. En mis vivencias existen varios tipos de magos. Por ejemplo, el mago pulpo. Esa persona que distribuye el tiempo,tiene tres trabajos o más para juntar dinero en cada uno y al final de mes su pago sea en cierta medida, decoroso.

También conozco al mago deudor. Este es fácil de reconocer pues pide dinero prestado a algún
amigo con mejor posición financiera y le dice “te lo devuelvo el día del cobro”. Al llegar la fecha,
el mago deudor vuelve al punto de inicio con la cartera vacía porque su salario está comprometido en pagar lo que debe. La lista de hechiceros es larga.

Cada uno emula a su modo en nuestro entramado social. Yo, a veces, soy maga pulpo y otras, practico magia deudora, pero no escapó de la profesión.La magia y el fin de mes aparentemente no tienen nada en común. Sin embargo, pregúntele al cubano de a pie, médico, ingeniero, trabajador estatal… sobre la frase llegar a fin de mes y verá que sin titubear dirá: no es fácil, para eso tengo que hacer magia.