La Habana está de carnavales

La Habana está de carnavalesLA HABANA, 17 ago Visitar La Habana como turista en el caluroso mes de agosto y dejar de disfrutar los tradicionales carnavales de la capital cubana es como no haber estado en la pintoresca isla caribeña.

Así opina María Elena Piedra, quien a pesar de su proximidad a las seis décadas de vida, está lista para asistir en la noche de este viernes a la apertura del Carnaval de La Habana 2017, el mayor espectáculo cultural y festivo de la urbe y el más concurrido de Cuba.

“¡Cómo me voy a perder los carnavales después de 11 meses de trabajo!” , expresó a Xinhua esta maestra de enseñanza primaria quien, de pie frente a la entrada de su vivienda en la barriada del Vedado, termina de alisar sus largos cabellos negros y se ajusta la vestimenta, una blusa roja sin tirantes y un jean azul con cortes a la altura de los muslos.

El inicio de la tradicional fiesta popular está fijado para las 21:00 hora local (01:00 GMT del sábado), cuando 18 carrozas y 14 comparsas comenzarán su paseo por el emblemático malecón capitalino.

La arrancada coincidirá cada noche de sus seis jornadas -las correspondientes a dos fines de semana seguidos– con la tradicional ceremonia del ”cañonazo” en la antigua fortaleza colonial de San Carlos de La Cabaña, junto a la bahía de La Habana.

“Si tengo suerte, alcanzaré uno de los 7.340 asientos dispuestos para el público en gradas temporales a lo largo del malecón” , apuntó María Elena, a punto de cumplir 57 años, quien llevaba en su cartera un par de chancletas o zapatillas sin talón, entre otros objetos.

Según esta habanera de hablar popular, cuando se toma dos cervezas y escucha la música de reconocidas orquestas del país, no puede contenerse, se quita los tenis y coloca las chancletas para estar más cómoda a la hora de bailar. “En ese momento, es pelo suelto y carretera” , sostuvo de manera resuelta.La Habana está de carnavales

Entre las orquestas de música bailable de primera línea que animarán los festejos estará la de Elito Revé, así como Yumurí y sus hermanos.

Como novedad, en esta ocasión las agrupaciones musicales de renombre se presentarán en parques o plazas de 10 de los 16 municipios habaneros, para que una gran parte de la población pueda disfrutar del evento, el más antiguo de su tipo en la mayor de las Antillas.

Los carnavales de La Habana tienen su origen en la época colonial, cuando los amos permitían a sus esclavos celebrar el ”Día de Reyes”, y según los registros históricos, las primeras celebraciones de este tipo se realizaron en esta ciudad el 24 de febrero de 1895.

En estos festejos, que se extendieron de manera gradual a todas las ciudades y los poblados de Cuba, era costumbre disfrazar a niños y adultos, y visitar en cada esquina las tarimas donde se vendían raros y llamativos sombreros para la ocasión llamados “pachangas”, así como dulces, juguetes, adornos artesanales y otros “souvenirs”.

Para 1902 quedó establecido el primer carnaval habanero, estructurado y organizado, más o menos como lo conocemos hoy.

Desde aquella época y hasta principios de los años 60, estas festividades se realizaban en febrero, pero tras el triunfo de la Revolución, en 1959, la fiesta se cambió a julio, al finalizar la zafra azucarera.

En varias provincias de la isla, el calendario mantiene la celebración de estas fiestas colectivas en julio, entre ellas la ciudad oriental de Santiago de Cuba, escenario también de afamados carnavales.

Por varias décadas, uno de los grandes atractivos de la festividad en Cuba fue la elección de la “Reina”, posteriormente llamada “Estrella” del Carnaval con sus seis damas o luceros, costumbre eliminada después porque, a decir de los organizadores, “subestimaba los principales valores y verdadera belleza de la mujer”.

En aquel certamen competían decenas de hermosas jóvenes, de entre las cuales un jurado elegía a “la más bella entre las bellas” con otras seis afortunadas, las cuales presidían el Carnaval y recibían un sinnúmero de honores y obsequios. La elección de la Reina habanera se trasmitía por televisión a todo el país.La Habana está de carnavales

“Para mí -apuntó la alegre maestra capitalina- lo importante ahora es ‘arrollar’ (desfilar) al paso de las comparsas” , muchas con tradiciones de años y entre las cuales figuran La Jardinera, Los Guaracheros de Regla, Los Marqueses de Atarés y El Alacrán, la primera agrupación de este tipo en la isla, constituida en 1908.

Este año, el Carnaval de La Habana está dedicado a dos comparsas que arriban a sus 80 y 25 años de fundadas: Las Bolleras y Caballeros del Ritmo, respectivamente, y a dos orquestas con mucho prestigio incluso a nivel internacional: Las Anacaonas, en su aniversario 85, y Yumurí y sus hermanos, en su primer cuarto de siglo de existencia.

Como siempre, estarán presentes las marionetas gigantes y los llamados “muñecones”, enormes figuras que representan a los más diversos personajes, junto a los faroleros, artistas que se integran al espectáculo portando aditamentos multicolores que hacen girar de forma continua.

Al cierre de la mayor fiesta popular del año está previsto para el 2 de septiembre, previo al inicio del nuevo curso escolar, el Carnaval Infantil, también con desfiles de carrozas y comparsas cuyos espectáculos, que incluyen magos y payasos, están preparados para los más pequeños, y despedir así la etapa vacacional.

Estos son días de alegría, entretenimiento y diversión veraniega de un colorido Carnaval que, además de su intrínseco valor cultural, tiene el potencial de convertirse en una sólida atracción turística en momentos en que Cuba apunta a superar la cifra récord de tres millones de vacacionistas extranjeros reportada el pasado año.

Así, entre carrozas y comparsas, música y bailables, platos típicos y refrescantes bebidas como la popular cerveza y el genuino ron de la isla, la población capitalina y los visitantes darán muestra de que La Habana está de carnavales.

María Elena, asidua visitante a las “discotemba” (locales con música de los años 60 y 70), lo mismo disfruta con la música romántica de la “década dorada” que con una animada e irresistible rumba o una conga a lo cubano. “A bailar y a gozar con el Carnaval” , ese es el punto para esta eufórica “joven” cubana de júbilo contagioso.
Tomado de  Xinhua