La estatua ecuestre de Calixto García ya no estará frente al mar

Obreros de la Oficina del Historiador de La Habana desmantelan el monumento a Calixto García en el malecón habanero. (14ymedio)

LA HABANA, 20 dic. (14ymedio) Este fin de semana una brigada de la constructora Puerto Carena ha retirado la estatua ecuestre del patriota Calixto García de su pedestal en el malecón habanero.

El conjunto escultórico, inaugurado en 1959, rendía tributo al “general de las tres guerras”, como se conoce al insigne holguinero.

Aunque la estatua que se alzaba a 10 metros sobre el nivel mar fue removida el pasado sábado y ahora es sometida a un proceso de restauración, todavía este martes continuaban las labores de desmantelamiento de la base del monumento.

Las últimas inundaciones costeras por el paso de Irma afectaron seriamente al monumento. (14ymedio)
Las últimas inundaciones costeras por el paso de Irma afectaron seriamente al monumento. (14ymedio)

Ante la mirada asombrada de los vecinos, los constructores de la Oficina del Historiador de La Habana desmontaron una por una las losas de granito, previamente numeradas, para recolocarlas en su nuevo emplazamiento en la segunda rotonda de la Quinta Avenida donde ya se hacen los primeros trabajos constructivos.

Las últimas inundaciones costeras que dejó el huracán Irma afectaron seriamente el complejo escultórico. Las autoridades aclararon que el traslado del monumento se debe fundamentalmente a la necesidad de preservarlo.

El conjunto escultórico será trasladado a una nueva locación para preservarlo. (14ymedio)
El conjunto escultórico será trasladado a una nueva locación para preservarlo. (14ymedio)

La estatua representa al patriota en actitud desafiante, como quien va a arengar a la tropa. Según los historiadores, el hecho de que las cuatro extremidades del caballo se encuentren apoyadas sobre la base del monumento representa la muerte natural (en contraposición a la muerte en combate) del personaje histórico.

García falleció en Washington en 1898, lugar al que acudió como delegado del Ejército Libertador en representación de la República de Cuba en Armas para conversar con el Gobierno norteamericano.

Fue Tomás Estrada Palma, en aquel entonces delegado del Partido Revolucionario Cubano y luego primer presidente de la República, quien solicitó la presencia de García en Washington.

Justo a pocos metros del anterior emplazamiento de la estatua de García en la Calle G y Malecón todavía se yergue el pedestal de la estatua de Estrada Palma, derribada a inicios del proceso revolucionario y de la cual solo quedan sus zapatos junto a una escultura que representa a la República nacida en 1902.

De la estatua del primer presidente de la República, Tomás Estrada Palma, solo quedan los zapatos. (CC)
De la estatua del primer presidente de la República, Tomás Estrada Palma, solo quedan los zapatos.