El gobierno reconoce la importancia de la economía de mercado

15408018Lo dijo en unos lineamientos que difundió el Partido Comunista de Cuba. Amplía planteos previos sobre el mercado al cual define como un hecho “objetivo”. El anuncio se da en medio de una fuerte crisis económica. 

 LA HABANA,18 agosto  En medio de una compleja crisis el Partido Comunista de Cuba –es decir, el gobierno– difundió una nueva serie de lineamientos económicos en los que remarca el reconocimiento de la economía de mercado.

Y admite la lentitud de las reformas en marcha. Los postulados amplifican los declaraciones aperturistas de abril pasado y subrayan que la isla comunista “reconoce la existencia objetiva de las relaciones del mercado’’. La caracterización de “objetiva” busca eliminar el cuestionamiento ideológico, esto es, la economía de mercado sencillamente existe y debe ser aceptada. En ese punto, el informe del PC advierte que eso no implica apartarse del compromiso de una economía centralizada.

Esta publicación sucede en un momento en que la economía pierde fuelle y su necesidad de inversiones es crítica tras el colapso de Venezuela. Los lineamientos avanza un poco más respecto del informe del VII Congreso de abril en el que ya se hacía un reconocimiento del mercado “en el funcionamiento de la economía socialista”.

Los anuncios están conformados por 274 reglas que indican que no se permitirá la concentración de propiedades y riqueza, y prometen mejorar el servicio de internet, aunque sólo gradualmente, “según lo permitan las posibilidades económicas”. Cuba es una de las naciones con peor conectividad del mundo.

Los lineamientos aparecen como una actualización del documento que presentó en 2011 el presidente Raúl Castro sobre su visión de la reforma económica. Esos cambios permitieron el crecimiento de decenas de miles de empresas privadas, desde zapateros independientes hasta restaurantes de lujo y pequeños hoteles boutique. Otro documento del PC publicado en mayo y que delinea la visión del partido hasta 2030, ya había mencionado el nuevo reconocimiento legal de la pequeña y mediana empresa.

A pesar de mantener la retórica revolucionaria y del “carácter irrevocable del rumbo socialista”, el consumo es parte inevitable del cambio promovido por el liderazgo partidario. Este proceso recuerda la “Renovación multifacética” o Doi Moi, que puso en marcha Vietnam a mediados de los años 80 en el molde chino, lo que atrajo una ola de inversiones que convirtió a ese país en potencia económica.

En aquel giro histórico se planteó “abandonar la mercadofobia” del modelo clásico stalinista y entender “la economía mercantil no como un atributo exclusivo del capitalismo sino una conquista de la humanidad”. Con esos argumentos se adueñó de lo que antes eran valores despreciados. Raúl Castro es un admirador de ese modo.

La Habana dijo el mes pasado que el país creció 1% durante la primera mitad de 2016 pese a la explosión de turismo impulsada por el descongelamiento. El propio Raúl señaló la frustración porque se esperaba crecer al menos el doble. A partir de esos números, se planteó una reducción del consumo eléctrico de 6%, entre otros pasos de austeridad.

En enero del 2015, Washington simplificó los procedimientos para los viajeros, y en julio restableció relaciones con la isla. Cerca de 100.000 estadounidenses visitaron Cuba los primeros cuatro meses de 2016, el doble que en igual período de 2015. La apertura viene lenta porque se demoran las inversiones inmobiliarias. Además el país dependía enormemente de Venezuela cuya economía colapsó.

El reconocimiento de la actividad privada es parte de un cambio cultural que recién se está insinuando mente. Los comercios privados únicamente son permitidos bajo una categoría especial de autoempleo, lo que representa problemas para las empresas que no se apegan a una burocracia que no las reconoce de manera oficial. También existe la dificultad para tomar empleados, especialmente en el campo donde las inversiones son cruciales para reducir la demanda de alimentos importados.

La posibilidad de ajustes no está descartada. Hasta el momento, Cuba no tuvo cortes sostenidos de electricidad ni algún otro efecto llamativo de una recesión. Sin embargo, existe un extenso fastidio ante la incapacidad del gobierno de incrementar los salarios o permitir un crecimiento más rápido de las empresas privadas.

Frustrados por la falta de oportunidades y preocupados de que EE.UU. cancele las leyes que aceptan a los cubanos, cada vez son más quienes abandonan la isla. La tasa de emigración aumentó el doble desde el deshielo y más de 90.000 cubanos entraron a EE.UU. a través de cruces fronterizos. Más de 10.000 personas partieron en balsas y muchas fueron a otros países.
http://www.clarin.com/mundo/gobierno-reconoce-importancia-economia-mercado_0_1633636813.html